Ir a contenido

LA CLAVE

Resonancia magnética en el Hospital Clínic de Barcelona.

ROBERT RAMOS

¿Dónde están los patriotas?

Luis Mauri

¿Dónde están los patriotas a la hora de reclamar la reversión de los recortes sanitarios, de los que la Generalitat fue pionera en España? Ah, si están al frente de la sanidad pública. La sanidad no debe de ser la patria. La patria será otra cosa.

¿Dónde están los patriotas cuando más se les necesita? ¿Dónde se meten aquellos que anteponen con engolada prosopopeya los caminos a las personas que transitan por ellos? Nunca es suficiente la atención que merece el clásico inglés Samuel Johnson. Es conveniente revisitarlo a menudo. Sobre todo, en tiempos perturbados por el exceso de emoción y el defecto de razón. "El patriotismo es el último refugio de los canallas", cinceló el escritor y pensador del siglo XVIII. Denunciaba el uso espurio de las banderas, las identidades, las patrias, es decir, las emociones colectivas, como embozo para enmascarar intereses, traiciones o crímenes inconfesables. Como sortilegio para hipnotizar conciencias y enfrentar comunidades en beneficio de aprovechados sin escrúpulos. La Historia rebosa de hirientes ejemplos de eso que señala Johnson.

Las listas de espera quirúrgica baten récords históricos en España. Casi 700.000 ciudadanos aguardaban quirófano en junio pasado, la peor cifra desde el año 2003. Catalunya es la comunidad autónoma con más pacientes en espera por cada mil habitantes. Infausta corona. El tiempo de demora en Catalunya para una resonancia magnética o una colonoscopia se ha duplicado de largo desde los recortes de Artur Mas. Lo ha contado Beatriz Pérez en este diario. Para operarse de una hernia hay una espera media de 158 días. 202 para los juanetes. 119 para una prótesis de rodilla.197 días para una primera visita con el urólogo y 109 para el traumatólogo.

La sanidad y la patria

¿Dónde están los patriotas? ¿Dónde están las proclamas y las manifestaciones de exigencia de una atención sanitaria pública sin tacha? ¿Dónde están los patriotas a la hora de reclamar la reversión de los recortes sociales en los que la Generalitat nacionalista fue pionera en España? Ah, claro, si están al frente de la sanidad pública, si integran un Govern paralizado desde hace un quinquenio, volcado en exclusiva en un ‘procés’ fracasado cuya gran cima ha sido la fractura de la sociedad catalana. La sanidad pública no debe de ser la patria. La patria será otra cosa.