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Reconocimiento a una mujer de letras

Un grupo de mujeres almuerzan bajo los cerezos de un parque de Kioto (Japón).  

Hablemos de Montse Watkins

Care Santos

Enamorada del cine del director japonés Yasujiro Ozu, tal vez su sueño fuera el de vivir dentro de una de sus películas, algo que de algún modo consiguió

Tengo una amiga que nació en Burgos pero que se enamoró con tal intensidad de la lengua y la literatura japonesas que decidió dejarlo todo y marcharse a Japón. De eso hace 30 años y sigue allí, es profesora en la Universidad Sofía de Tokio y una de las traductoras más reputadas de literatura japonesa al castellano. A menudo, cuando me refiero a ella, me preguntan si está casada con un japonés. No lo está, aunque a veces cuando habla de su relación con Japón utiliza la palabra 'matrimonio', del mismo modo que al contar su peripecia vital suele emplear el término 'vocación'. Es una mujer sabia, además de crítica y comprometida. Se llama Elena Gallego Andrada. Fue ella quien hace unos cuantos años, durante una cena en Tokio, me habló por primera vez de Montse Watkins.

Montse Watkins fue una barcelonesa enamorada del cine del director japonés Yasujiro Ozu, quien a los 30 años decidió trasladarse a Japón para estudiar la cultura japonesa. Tal vez su sueño fuera el de vivir dentro de una película de su querido Ozu, algo que de algún modo consiguió. Watkins fue pionera de la traducción literaria de clásicos nipones, así como escritora y articulista. Los últimos años de su vida los pasó en Kamakura, lugar emblemático del Japón, donde adoptó la forma tradicional de vida, y también la vestimenta -ya en desuso- de los artesanos del lugar, y se dedicó a trabajar incansablemente mientras asumía el cáncer que terminaría con su vida. Murió el 25 de noviembre del año 2000.

Rescatar del silencio la labor intelectual de Montse Watkins ha sido uno de los empeños de Elena Gallego desde hace años. Por eso se alió con la periodista y directora de documentales Chelo Álvarez-Stehle para hacer realidad 'Cuentos de Kamakura', un documental que comienza a cobrar forma y del cual hablarán por primera vez en Barcelona, coincidiendo con el día internacional contra la violencia de género. Porque el silencio puede ser también una forma de violencia. Y romperlo, un acto de justicia.

Temas: Japón Cine