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LOGÍSTICA

Un repartidor de Method, compañía fundada hace poco más de año y medio, carga un paquete en uno de los vehículos.

METHOD ADVANCED LOGISTICS

Entrega rápida y limpia

Agustí Sala

Los expertos ya hablan de robots y de almacenes sobre ruedas para un reparto más sostenible con el auge del comercio electrónico

Con el auge del comercio electrónico, la denominada última milla, el tramo más caro y más complejo de la distribución en el negocio de la logística, se enfrenta a un doble reto: el de servir al cliente el producto o servicio que ha adquirido con la mayor celeridad posible y, a la vez, hacerlo de manera menos contaminante. A ser posible debería ser sin dejar apenas huella de carbono, en la situación ideal.

Otro de los retos es compatibilizar una entrega más rápida y limpia con igual o mayor rentabilidad para el sector logístico que hacerlo con medios más tradicionales. Y en días como los que se avecinan, un periodo que comienza con el Black Friday e incluso con el Día del Soltero que inauguró el gigante chino del comercio electrónico Alibaba, supone una buena prueba porque se concentran elevadísimos volúmenes de compras en un plazo relativamente corto de tiempo.

Y no es solo cuestión del tramo final de la distribución hacia el cliente , es decir del punto de almacenamiento para reparto hasta la entrega a quien lo ha comprado sino de la logística inversa, es decir, las devoluciones, del cliente al vendedor, que son uno de los mayores dolores de cabeza del sector que crece a medida que lo hace el comercio electrónico.

Es imprescindible prepararse para una entrega lo más rápida y limpia posible. Si esta necesidad es tan patente cuando el comercio electrónico apenas supone el 5% del total ¿que no va a ser cuando se multiplique esa proporción, lo cual no tardará en suceder?

El desafío es mayúsculo: restricciones de circulación en las ciudades, atascos y, en defintiva, contaminación. Es un panorama al que contribuyen los vehículos de reparto de todo tipo que circulan por las calles y que podrían contribuir a paliar con la electrificación de las flotas.

Y eso solo será posible si los centros de distribución se aproximan más a las tramas urbanas, lo que requerirá más establecimientos, pero de menor dimensión, para no colapsar los ya de por sí saturados espacios urbanos. Utilizando párkings y otros espacios ociosos se podrá llevar a cabo la recepción nocturna de las mercancías -son horarios de menor impacto urbano- y realizar la entrega diurna con vehículos de cero emisiones.

Los expertos apuntan a los carriles inteligentes multiuso, las plataformas urbanas y la cesión de espacios públicos para 'lockers'. Los drones se descartan en zonas de elevada densidad urbana pero, de cara al futuro ya se habla de robots y almacenes sobre ruedas. El futuro ya está aquí y hay que hacer que la entrega siga siendo rápida, pero a la vez limpia.

Temas: Comercio