18 sep 2020

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Al contado

Imagen de una manifestación de pensionistas en Bilbao, en febrero del 2018.

EFE / MIGUEL TORRA

Nos quedamos sin hucha de las pensiones

Agustí Sala

Que no cunda el pánico pese a que el fondo de reserva se queda seco, pero hacen falta ya consensos y reformas de cara al futuro de plas restaciones

A veces nos recomiendan que visitemos al médico, pero no solemos hacer caso. "Me encuentro muy bien", decimos. Con autoconvencimiento dejamos que transcurran los días, las semanas y los meses, hasta que en el momento menos esperado llega el achaque, el susto. "Ya te lo dije", acostumbran a reprocharnos. Y nos embargan los temores y el arrepentimiento. "Si es que tendría que haber hecho caso. Vale más prevenir que curar", nos lamentamos.

Con el sistema de pensiones ocurre algo parecido. El agravante es que todos los partidos, todos, sin ninguna excepción, conocen y son conscientes desde hace tiempo de que existe un problema o, para seguir con el símil, de que el sistema muestra síntomas de enfermedad. Saben que las cotizaciones sociales no son suficientes para financiar las prestaciones y mantener su poder adquisitivo si no se hacen ajustes como sacar del sistema las pensiones no contributivas. El sistema arrastra un déficit de unos 17.000 millones. Pero la verdad es que o no quieren o no saben resolverlo.

El último aviso nos ha llegado en forma de una hucha de las pensiones, el famoso fondo de reserva, que quedará totalmente en los huesos si el Gobierno se ve obligado a recurrir a los hasta 3.598 millones de euros para los que se ha autoconcedido autorización. Esos recursos servirán para pagar la extra de Navidad. Para que se hagan una idea: la nómina mensual de las pensiones asciende a unos 9.600 o 9.700 millones. Si incluímos la extra, superamos los 19.000 millones. 

En el Ejecutivo en funciones tienen todavía la esperanza de que el ritmo al que aumenta la recaudación dé lo suficiente como para no tener que apurar y echar mano de toda la suma prevista. Pero si es que hay que hacerlo, con los 1.400 millones que quedarán, la hucha, ya muy mermada de antemano, dará para pagar apenas media semana de pensiones. Se podrá dar por liquidada.

Y eso que llegó a superar los 66.000 millones de euros. Pero ya bajo el mandato de José Luis Rodríguez Zapatero, pero especialmente bajo el de Mariano Rajoy, se fue echando mano de ese 'colchón' hasta casi vaciarlo en el 2017, hasta llegar a la situación actual en la que también el Gobierno de Pedro Sánchez ha tenido que recurrir a préstamos y a esa hucha que, como se ve, ya era muy escasa.

Que no cunda el pánico porque la Seguridad Social sigue recaudando y el fondo de reserva era precisamente un 'colchón' para momentos de apuros, pero, dado que el crecimiento del empleo se ralentiza, ha llegado el momento de exigir a los políticos que resuciten un pacto de Toledo que está completamente embarrancado y que acuerden ya soluciones estables de cara al futuro. De eso se trata, de dejarse de electoralismos y de evitar que un sistema con achaques curables acabe con una enfermedad crónica o algo peor.