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Al contado

Torra tropieza con la realidad económica

Torra tropieza con la realidad económica

Agustí Sala

Algunos han percibido cierta preocupación en el 'president', pero eso quizás es ser demasiado optimista

En el mundo empresarial catalán empieza a imponerse el hartazgo. Al menos en una parte. Vivir con un Govern con más aspecto de activista que de institución inquieta ya a muchos. Así se lo han hecho llegar algunas organizaciones empresariales al 'president' Quim Torra en los últimos días en una serie de encuentros que ha mantenido antes de que se conociera el contenido del sumario de los CDR detenidos a finales de septiembre, que en algunos casos implican al jefe del Ejecutivo catalán.

Por ahora, Torra se ha visto con los presidentes de Foment del TreballJosep Sánchez Llibre; de CecotAntoni Abad; y de PimecJosep González, así como con el presidente de Fira de Barcelona, Pau Relat y el líder de Unió de Pagesos, Joan Caball. Poca sintonía en algunos casos y mucha más en otros, pero en el trasfondo, ha predominado la preocupación por la economía catalana y el riesgo de que se cronifiquen las protestas. Los disturbios y violencia durante la semana en la que se conoció la sentencia en las calles de Barcelona y otras ciudades catalanas activaron todas las alarmas en el mundo empresarial y económico. En especial por la falta de empatía de Torra con quienes mostraron su preocupación. 

Tanto, que Foment y Pimec pactaron una declaración conjunta y también hubo una anterior de ambas patronales más representativas con los sindicatos mayoritarios, UGT CCOO en Catalunya. También el presidente del Parlament, Roger Torrent; y la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, pusieron en marcha una especie de "espacio de trabajo" con agentes sociales y económicos en el que no intervino nadie de la Generalitat, destinado a "desescalar" el conflicto.

Recientemente se ha celebrado una segunda reunión en el marco de la iniciativa que promovieron Torrent y Colau, virulentamente criticada especialmente desde el entorno del 'president' y el 'universo' de Junts per Catalunya. Pero en esta ocasión, sí que participaron dos 'consellers', el de Territori i Sostenibilitat, Damià Calvet; y la titular de Justícia, Ester Capella. La duda sigue siendo si el jefe del Govern ha acabado de entender o hacerse cargo de lo que se está jugando Catalunya.   

Según un empresario importante, "el mayor riesgo para la economía es que se cronifique el conflicto". Eso es lo que más preocupa, no que haya más o menos manifestaciones o protestas de carácter pacífico, que son un derecho que tienen los cuidadanos en todos los países democráticos. Y es lo que deben entender aquellos que dicen representar al pueblo que es tanto aquel que le vota como el que no.

Algunos de los que han hablado con Torra han creído percibir muestras de preocupación. Eso supondría que, por fin, ha tropezado con la realidad. Pero eso es quizás ser demasiado optimista.