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IDEAS

Ewan McGregor, en un fotograma de ’Doctor Sueño’

Volver al Overlook

Mónica Vázquez

'Doctor Sueño' nos hará olvidar la decepción que fuera 'El resplandor' en su día, cuando descubrimos que un puñado de escenas memorables no hacen una película

Entré en la sala de cine con miedo. Las butacas esperaban, vacías, y en la penumbra de un futuro incierto, encontré mi asiento. El escepticismo se sentó a mi lado, y juntos esperamos a que la oscuridad fuera total. La banda sonora de una historia que nos acompañaría siempre rellenó los huecos de nuestro pequeño universo y volvíamos al Hotel Overlook, como si nunca nos hubiéramos ido.

'Doctor Sueño' nos hará olvidar la decepción que fuera 'El resplandor' en su día, cuando descubrimos que un puñado de escenas memorables no hacen una película

‘Doctor Sueño’ te hace revivir el libro que le da título y vida como si lo acabaras de leer. Te refresca la memoria con un ritmo impecable, puliendo la nostalgia estética que Stephen King creara a golpe de páginas y Stanley Kubrick redescubriera para la gran pantalla. Mike Flanagan dirige esta nueva aventura en las entrañas del universo de King recuperando y retocando lo mejor de ambos mundos: lo mejor de los libros y lo mejor de aquella película que en 1980 nos dejó con ganas de más.

Flanagan ha conseguido hoy lo que Kubrick no llegó a conquistar entonces: ha sabido capturar en la pantalla la sublime belleza del Hotel Overlook, el fragante terror, el dulce amargor de la vida y la muerte y todo lo que hay entremedias. ‘Doctor Sueño’ no solo hace justicia al libro que le dio vida sino que también consigue que echemos la vista atrás y le sonriamos a la memoria de lo que ‘El resplandor’ de Kubrick debería de haber sido.

Ewan McGregor le toma el relevo a un gigante de la interpretación, Jack Nicholson, dando vida a su hijo en la ficción, intentando conquistar a los monstruos que se comieron a su padre. McGregor es el Dan Torrance que uno se imagina arrastrándose por las páginas de King, iluminando su miseria con el sueño de recuperar la humanidad que creía perdida para siempre en el terror del recuerdo de su infancia. Nos acomodamos en las butacas y seguimos los tortuosos pasos de nuestro protagonista hacia la salvación de uno mismo cuando todo parece perdido, con una ternura sencilla que empapa la película con naturalidad y sutileza.

‘Doctor Sueño’ nos hará olvidar la decepción que fuera 'El resplandor' en su día, cuando descubrimos que un puñado de escenas memorables no hacen una película.