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La rueda

Interior del Teatro Galileo, en Madrid.

Smedia

Los vaivenes del teatro

Carles Sans

Los disturbios que han ocupado el centro de Barcelona han anulado el acceso a las salas y la ilusión del público

Los vaivenes económicos del teatro son paradójicos, por no decir otra cosa. El teatro de Catalunya, según ADETCA, se estaba liberando del perjuicio causado por el alza al 21% del IVA, que mantuvo al sector en jaque durante casi seis años. En dicho informe se constataba una recuperación en la temporada 18/19, con incremento del número de espectadores, de espectáculos y, lógicamente, de recaudación. Concretamente se llegó a la cifra de 214.000 espectadores de pago, lo que supuso una subida del 13 %. Los recientes disturbios acaecidos en las calles de Barcelona han paralizado por completo la vida cultural de la ciudad. Según el artículo de Marta Cervera aparecido en este periódico el pasado día 23, la ocupación del teatro ha descendido un 70% durante los disturbios, lo que conlleva unas pérdidas muy considerables para actores, programadores, empresarios y público en general. Ya es sabido que el mundo de la cultura y del entretenimiento va muy ligado a los episodios políticos y sociales de cada momento.

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Los disturbios que han ocupado el centro de Barcelona han anulado el acceso a las salas de teatro y la ilusión del público. En aquellas noches nadie que viera las populosas concentraciones y los enfrentamientos callejeros pensaba en salir. Casi todos los canales de televisión ocuparon sus espacios con el minuto a minuto de todo cuanto ocurría en Catalunya. Por si fuera poco, la épica narrativa que han mantenido ciertas cadenas han aterrorizado a muchos y les ha mantenido inmovilizados frente al televisor. Si ya se me antoja una proeza que en circunstancias normales la gente decida ir al teatro, me parece lógico que muchos se hayan abstenido de salir en situaciones como las vividas estos días.

En fin. Otro golpe al teatro y otra recuperación que asumir. Esperemos que las circunstancias no nos lleven a paralizar, una vez más, la vida cultural de Catalunya que crecía a buen ritmo. Veremos cuánto tardará en recuperarse lo perdido.