01 nov 2020

Ir a contenido

Al contrataque

Pili y Julián en una playa de Barcelona donde solían acudir con Sergi 

ALVARO MONGE

A vida o muerte

Carles Francino

La vida te hace a veces regalos en forma de sacudida emocional cuando menos te lo esperas. Así aprendes a no perder el tiempo en chorradas. Hace unos meses aterrizó sobre mi mesa uno de los muchos libros que tengo la suerte de recibir; no llevaba adosada ninguna de esas fajas que incluyen frases superlativas del tipo: “la mejor novela negra del año”, “no podrás desengancharte de sus páginas” y bobadas parecidas; solo un escueto título, 'Te nombro', y una autora para mí desconocida hasta entonces: Dolors López Alarcón. Y sí, había poesía en sus páginas; pero por encima de todo fluía un dolor inmenso.

“Caminé por una línea delgada entre la vida y la muerte. / Entre la cordura y la locura. / Sentí que todo se había cumplido. / Como si una siniestra profecía hubiera llegado a su fin. / Se rompió el velo / Y apareció el infierno”.

El infierno de Dolors, valenciana, docente y política,  fue el suicidio de su hija. El de Agustín Erkizia, vicerrector de la Universidad del País Vasco, el de su hijo. De ellos tenemos noticia porque el otro día se asomaron a la radio para contarlo, pero los que no aparecen en los medios ni cuentan para nada en el debate político son legión. Porque resulta que los suicidios provocan en España el doble de muertes que los accidentes de tráfico: diez cada día. Y dado que cuando alguien se suicida es como si cayera una bomba de fragmentación, tenemos a miles de heridos como Agustín y Dolors intentando gestionar un duelo imposible y cargando una mochila de culpa que a veces amenaza con sepultarles.

Entretodos

Publica una carta del lector

Escribe un post para publicar en la edición impresa y en la web

Ellos dos tienen la desgracia de haber aportado sangre propia a un dato demoledor: el número de suicidios de personas jóvenes se ha triplicado. Por no hablar de los que fallan en el intento y tienen la suerte de poderlo contar. Alba Ruipérez, de 23 años, y Ana Delgado de 32, forman parte de ese grupo y también se han animado a compartir su experiencia; la primera en un libro: 'Cómo volé sobre el nido el cuco', la segunda a través del documental '1 de 800.000'. Bienvenidas.

Este año el Día Mundial de la Salud Mental se ha dedicado a este drama sobre el que históricamente se ha abatido un manto de silencio. Pero el viento ha rolado: hoy ya sabemos que ese silencio mata y por eso los expertos apuntan en dirección contraria: ¡tenemos que hablar del suicidio! Con cuidado, con respeto, sin morbo, omitiendo detalles innecesarios, pero rastreando todo aquello que pueda dar pistas útiles. La prevención salva. Dice Dolors sobre su libro que “solo con que una persona encuentre razones nuevas para que pueda remontar sus ideas suicidas, solo con ganar una vida a la muerte, habrá valido la pena”. Tiene razón. Este es un combate a vida o muerte.

Temas Suicidio