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Los 'hearings', más que un trámite

El español Josep Borrell, aspirante a jefe de la diplomacia europea.

YIANNIS KOURTOGLOU (REUTERS)

Silencio, habla la eurocámara

Ruth Ferrero-Turrión

Finalizan las audiencias de los candidatos a formar parte del Colegio de Comisarios en el Parlamento Europeo. Los famosos 'hearings'. Esa suerte de exámenes orales a los que son sometidos todos y cada una de las personas propuestas por los Estados miembros para gobernar el ejecutivo europeo. En esta ocasión, sin embargo, este trámite, que se repite cada cinco años, no ha sido tal. Hemos visto de todo. Desde aquellos candidatos que cayeron en la fase previa, el representante húngaro, Laszlo Trocsanyi, que iba a ser el encargado de la cartera de Ampliación y la representante rumana, Rovana Plumb, a la que se atribuía la cartera de Transportes.  En ambos casos, ha sido necesario que sus países propongan otras personas con menos conflictos de intereses, a ser posible, ninguno, que les permita acceder al examen ante la cámara.

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No han sido los únicos. Ha habido toques de atención para el candidato polaco a comisario de Agricultura Janusz Wojciechowski, para la sueca aspirante a hacerse cargo de la cartera de Interior, Ylva Johansson, o la francesa Sylvie Goulard, candidata a comisaria de Mercado Interior. Todos ellos han tenido que dar más aclaraciones a los eurodiputados. No hay dudas de que el Parlamento Europeo ha decidido dar un pequeño escarmiento a los gobiernos ante el desplante de estos en el nombramiento de la presidenta de la Comisión, Von der Leyen.

Todos y cada uno de los aspirantes han tenido que sudar la camiseta para conseguir la aprobación. La tensión se ha respirado en todo el hemiciclo a lo largo de los días que han durado estos exámenes. Pero si alguien ha sabido superarla con sobresaliente ha sido el ministro de Exteriores español, y futuro Alto de Representante para la Política Exterior, Josep Borrell. Durante la comparecencia demostró su conocimiento técnico de las instituciones europeas, pero, sobre todo, el impulso político que quiere dar a Europa en el mundo. Así lo ha demostrado cuando plantea que “Europa debe hablar el lenguaje del poder” además de plantear la necesidad de unos Balcanes sin fronteras. Esto es, sin duda, toda una declaración de principios.

Si queríamos que las instituciones europeas se politizaran, que hubiera debates con distintos puntos de vista, desde luego eso lo vamos a tener con Borrell, que no va a callarse una opinión provocadora a estas alturas de su vida política. Se mueve con una aparente facilidad en los entresijos de Bruselas, sabe ganarse a sus colegas, y muy pocos le ganan en conocimientos y brillantez dialéctica. De entrada, ha conseguido acallar de manera contundente a aquellos que quisieron sacarle los temas más controvertidos: Catalunya, Abengoa, Venezuela y Kosovo. Sin duda, un aprobado con mención.

A partir de aquí, toca esperar a la votación en plenario del conjunto del Colegio de Comisarios el próximo día 23 de octubre en Estrasburgo, y también, una semana después el desenlace o no del 'brexit'. Todavía quedan jornadas de expectación hasta que de comienzo este nuevo ciclo político que se abre en Europa.

*Profesora de Ciencia Política en la UCM e investigadora sénior en el Instituto Complutense de Estudios Internacionales (ICEI)