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Al contrataque

Áxel , niño trans de 10 años, en su cuarto.

SAVE THE CHILDREN / PABLO BLÁZQUEZ

Entretener

Milena Busquets

Los padres que piensan que deben divertir a sus hijos se convierten en sus esclavos, y solo los masoquistas desean ser esclavos

Me llama una joven amiga desesperada y agotada: se ofreció a cuidar durante una tarde de los dos hijos (5 y 8 años) de otra amiga nuestra y después de ir al parque, acompañarlos a clases de chino, de reciclaje y de bailes regionales del mundo entero ya no sabe qué hacer con ellos. Están en casa de nuestra amiga común, ya han merendado (todo cosas sin azúcar, una vez le preguntamos a la niña que cuál era su postre favorito y nos respondió que la avena), dibujado (durante tres minutos, como les decimos tanto a los niños que lo que dibujan es precioso cuando en realidad es una birria, ya no se esfuerzan, debemos mentalizarnos de que no habrá artistas figurativos de calidad en el siglo XXI y que en parte será por culpa nuestra) e intentado hacer un puzle gigante de un elefante perseguido por cazadores furtivos. Mi amiga parece verdaderamente angustiada y superada por la situación.

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 -¿Qué más podemos hacer?- me dice-. Los padres han ido a un 'workshop' sobre cómo tener una hija-hijo como Greta Thunberg y no volverán hasta después de la cena.

Me devano los sesos durante dos segundos y respondo:

-¿Cómo que qué vas a hacer? Pues lo que hace todo el mundo, ponerlos delante de la televisión, lo mismo que hacían con nosotras de niñas. Y mira qué bien hemos salido.

-¿Tú crees? Elisa (nuestra amiga) me ha dicho que tienen limitado el tiempo de televisión a una hora los domingos. La han tapado con un pañuelo tibetano.

-Pues destápala. Y si ves que no va (estos son capaces de haberle hecho cualquier cosa al televisor), les pones algo en el móvil.

Cuelgo contenta de haber podido ayudar a una amiga con mi sensatez y mi sentido práctico de la vida.

Padres esclavos

Ahora en serio: ¿Qué es esta idea nueva (ya no tan nueva) de que hay que entretener a los niños? Yo soy su madre, su ejemplo, su guía, pero no un loro para entretenerlos si se aburren. Entre las obligaciones de los padres no está la de entretener o divertir a los hijos. Mientras menos se mueva y hable un niño (o un adulto), mejor, quiere decir que está pensando, tal vez incluso reflexionando. Los padres, mis padres, eran dioses, reyes, sabios, nada más lejos de su intención que entretenernos. Jamás pisé un parque con ellos, ni tampoco con la mujer que cuidaba de nosotros (que era más diosa incluso que mi madre y que respondía a cada una de mis peticiones con un: “¡Vaya caprichos tiene la niña!”, antes de desestimarlas). Los padres que piensan que deben entretener a sus hijos se convierten en sus esclavos, y solo los masoquistas desean ser esclavos. No hay que entretener a los niños jamás. Para eso están la tele y el colegio. Si se aburren, que piensen en sus cosas. Yo no hago otra cosa. Y miren qué bien he salido.