07 abr 2020

Ir a contenido

Igualdad

'Joker' y la violencia

MARÍA TITOS

'Joker' y la violencia

Marta Roqueta

La cultura de masas ha sido y es un terreno utilizado tanto para difundir el ideario de la extrema derecha misógina y racista como para combatirla

El estreno de la película ‘Joker’ llega acompañado de un aviso del Ejército de EEUU alertando de la posibilidad de tiroteos en el país durante sus proyecciones. La alarma tiene ecos de la masacre de hace siete años en Aurora, Colorado, en la proyección de ‘El caballero oscuro: la leyenda renace’, que se saldó con 12 personas asesinadas y 70 heridas. Los familiares de las víctimas han pedido a Warner Bros que done parte de la recaudación de ‘Joker’ a entidades de apoyo a las víctimas de tiroteos. Warner no se ha comprometido a ello, pero ha condenado la violencia.

Para dirimir si una película transmite idearios violentos no hay que centrarse en si muestra una violencia concreta, sino en cómo lo hace. Dicha representación nunca es neutra: hay películas bélicas que denuncian la guerra y otras que la glorifican. Sin verla, es imposible decir si ‘Joker’ considera la violencia nihilista ejercida mayoritariamente por hombres como una respuesta legítima ante la desesperanza o, por el contrario, la condena. Sea cual sea la respuesta, hay que tener presente que la cultura de masas ha sido y es un terreno utilizado tanto para difundir el ideario de la extrema derecha misógina y racista como para combatirla.

Entretodos

Publica una carta del lector

Escribe un post para publicar en la edición impresa y en la web

Ejemplos de ello hay muchos. Está la cancelación hace dos años del evento Gaming Ladies en Barcelona, que reunía a jugadoras de videojuegos y a trabajadoras del sector, a raíz de las amenazas machistas recibidas. La rabia ante un evento dirigido solo a mujeres de la industria es lo más parecido en España al Gamergate, la ola de ataques que programadoras, jugadoras y periodistas estadounidenses recibieron durante el 2014, tanto en el mundo digital como en el físico, por parte de jugadores de videojuegos. Otro caso fue el PuppyGate, el boicot que autores hombres y blancos, contrarios a galardonar a autoras y escritores racializados o del colectivo LGTBI, hicieron a las votaciones de los Premios Hugo de ciencia ficción. Sin embargo, tal y como nos recuerdan libros como ‘SCI-FEM’ o ‘Leia, Rihanna & Trump’, la ciencia ficción y el fantástico han contado siempre con las aportaciones de autoras y personas racializadas, las cuales han abierto nuestra mirada sobre cómo entender el mundo.

El privilegio de la visibilidad

Cualquier productor o distribuidor de arte no puede ser ajeno a estas batallas culturales. La emergencia en internet de comunidades de incels, hombres cis y heterosexuales que culpan a las mujeres de su escaso éxito amoroso, llegando a justificar (y perpetrar) su violación y asesinato, no puede entenderse sin películas como 'Revenge of the Nerds'. El filme forma parte de una ristra de películas de los 80, como 'Karate Kid' o 'Los Goonies', protagonizadas por chicos marginados en clase las cuales, según Vicky Osterweil, eran una reacción a las luchas feministas, antirracistas y LGTBI de la época, al situar al hombre blanco que no encajaba en el ideal de masculinidad como sujeto verdaderamente oprimido.

En un panorama en que la enésima versión del Joker convivirá con películas protagonizadas por superheroínas, como ‘Birds of Prey’ o ‘Wonder Woman 1984’, debemos plantearnos hasta qué punto el privilegio de la visibilidad de una forma muy concreta que tienen los hombres (blancos) de lidiar con sus contradicciones y su dolor, y, sobre todo, en su presentación como algo universal, ha abierto un flanco para que la extrema derecha misógina y racista utilice la cultura de masas a su favor, y cómo debemos prepararnos ante su reacción a la lenta pérdida del estatus del hombre blanco como sujeto referencial.