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Con quién no pactar

Los cuatro diputados de la CUP abandonan el Parlament.

EFE / QUIQUE GARCÍA

Menosprecio al Parlament

Sergi Sol

El 'president' Roger Torrent acertó expulsando de la Cámara a un diputado que se comportó como un auténtico vándalo,

Salió Carrizosa iracundo del Parlament, vociferando a los miembros del Govern, atronador, llamándoles "golpistas", aporreando respaldos, proyectando crispación y agresividad a raudales. Pues nada nuevo en el firmamento. Carrizosa es un digno sucesor de Albert Rivera, como Lorena Roldán de Arrimadas, que se nos fue a Madrid como un recién ascendido a primera. Para luego descubrir que por estar en un teatro mayor ni mayor va a ser el premio ni menor tu mediocridad. Lo de Lorena es otro cantar y la evidencia de cuán fácil es cambiar de tercio. De participar en la Via Catalana a acusar de golpistas y terroristas a los que participaban de ella.

Salió Carrizosa exhibiendo unos malos modales que jamás le permitirán a su compadre Rivera en Madrid. Y tras el, toda la cohorte de Ciudadanos, gesticulando indignados y denunciando a los golpistas, término que han banalizado hasta el extremo. Puesto que cabe recordar que esta es la segunda vez que Ciudadanos abandona al unísono el Parlament y que en la primera ocasión, tal estampida se produjo por su negativa a condenar los crímenes del franquismo. Tiene guasa que volvieran a abandonar el Parlament y esta vez denunciando, con las venas del cuello henchidas, el golpismo de los diputados electos catalanes que parece ser que son la mayoría absoluta de la Cámara. Aunque eso les va a regalar un protagonismo mediático que de otro modo, por incomparecencia, no iban a tener.

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Igual ayer más de uno cometió un error. Tal vez sea discutible la oportunidad de votar esta u otra moción. Igual pese a la ausencia absoluta de violencia el independentismo deba condenar preventivamente toda violencia, más cuando la derecha extrema (y a veces cierta izquierda sumisa) insisten en construir un relato de violencia sobre la no violencia. Lo nunca visto. Pero no hay que olvidar que al pobre siempre se le suele pedir la primera limosna. Seguro que todo es opinable. De lo que no cabe duda es que el 'president' Roger Torrent acertó expulsando de la Cámara a un personaje que se comportó como un auténtico vándalo, menospreciando, una vez más, la Cámara que representa la soberanía popular. Y que para mayor desvergüenza se permite la desfachatez de utilizar el vocablo ‘golpistas’ con tal ligereza que se atreve a equiparar un pasado de centenares de miles de muertos, desaparecidos, campos de exterminio y la hambruna de dos dictaduras criminales con poner urnas para que la gente vote.

E igual, como colofón al sainete de la investidura fallida, sacamos conclusiones acordes con lo que se predica en las elecciones. Y en vez de suplicar por activa y por pasiva un pacto con tales gentes, esa desdibujada izquierda que se reivindicaba como freno al llamado 'trifachito', manda a tomar democráticamente a paseo, a lo peorcito de esa derechona de rancio abolengo, como hizo Roger Torrent, en vez de quererlos como socios preferentes en el Gobierno de la nación.