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editorial

Mejor antes que después

Mejor antes que después

Agustí Sala

En las revoluciones tecnológicas es preferible pecar por exceso de apuesta que por defecto

Para ser fuerte o líder en una actividadnegocio disciplina es muy importante, aunque no imprescindible, ser el primero o de los primeros, a pesar de que esto tiene algunos inconvenientes incomodidades. Es mejor pecar por exceso de entusiamo o apuesta que por defecto.

Como afirma el dicho popular: «Quien da primero, da dos veces», es decir, gana ventaja, aunque hay que saber mantenerla. Un ejemplo: Catalunya fue pionera en los años 90 del siglo pasado en las energías renovables, con compañías punteras en el sector. Pero, por unos motivos u otros, ha quedado rezagada y, en la actualidad, tiene que correr mucho más que otros para llegar a un lugar destacado, o buscar nuevas vías para situarse en la élite. O, sin ir más lejos, Polaroid, se vio arrolada por la fotografía digital, como sucedión con las compañías de fotografía, estilo Kodak, que quedaron atrás.

En todo caso, es mejor llegar antes que después que otros. El 'blockchain', una tecnología que incluso algunos de aquellos que están empezando a estudiarla tienen dificultades para explicar, tiene un potencial gigantesco en todas las actividades.

A juicio de los expertos cuenta con una capacidad disruptiva que se extiende a la mayoría de los sectores. Mejor estar, que no estar en ello. Es loable que en la capital catalana se empiece a incubar un espacio para estimular esta actividad, como sucede en el Pier03 de Barcelona Tech City. El ecosistema emprendedor que se está consolidando puede ayudar, no solo a estimular nuevos proyectos locales sino a atraer talento foráneo. Bienvenidos sean.