20 feb 2020

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La clave

Rudy Fernández, el capitán, ofrece la Copa del mundo a sus compañeros.

EFE / HOW HWEE YOUNG

Lección de perseverancia

Anna Cristeto

Pocos apostaban por un oro de la selección española de baloncesto en este Mundial. Tal vez podría ocurrir semejante hazaña en la política española, aunque fuera en la prórroga

Pocos apostaban por un oro de la selección española de baloncesto en este Mundial. Y menos aún que lograra imponerse con tanta solvencia a Argentina en la final tras vencer a Australia en semifinales con dos prórrogas. Los de Scariolo han tomado el relevo de aquella generación que en 2006 demostró que era posible. Como dijo el técnico al lograr el billete a la final en China: “Ganar alimenta la habilidad de seguir ganando”. Tal vez podría ocurrir semejante hazaña en la política española, aunque fuera en la prórroga, de manera que un acuerdo alimentara la habilidad de seguir pactando.

Hace unas semanas un alto cargo socialista comentaba que en Madrid son “de secano” en referencia a su yerma tradición pactista. Y por ahora parece que lleva razón y que el 10-N es inevitable. Pocos minutos después de que Marc Gasol y compañía se alzaran con el oro, Pedro Sánchez y Pablo Iglesias les felicitaron vía Twitter. El presidente en funciones destacó  su “lección de trabajo, compañerismo y de defensa”, mientras que Iglesias escribió que “pocos confiaban en esta selección, pero la perseverancia y el compañerismo pueden con todo”.

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Su afición al baloncesto es conocida y saben que son necesarios tanto los grandes anotadores como los jugadores de equipo que desempeñan un trabajo de fondo, reboteando y presionando toda la cancha. Los seguidores sienten debilidad por ellos. En la arena política, parece que los jugadores que España tiene en pista apuestan más por las individualidades. Todos quieren machacar el aro pero nadie está dispuesto a dar una asistencia.

Debería explorarse la posibilidad de que una parte del electorado aprecie aquellos que antepongan la estabilidad política a intereses partidistas. Seguramente socialistas y populares rentabilizarían unos nuevos comicios. En el entorno de Sánchez hay quien tiene mucha confianza en que la repetición electoral refuerce su posición y les abra un escenario con Podemos debilitado y Cs mermado. En escaños puede que así sea, pero la correlación de fuerzas resultante podría ser parecida, lo que mantendría la necesidad de alcanzar un acuerdo que podría ser aún más complicado. De momento, hay partido pero quizá estemos ya en los minutos de la basura.