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ANÁLISIS

Bartomeu, en la entrevista que concedió a Barça TV.

VALENTÍ ENRICH

Los equipos del doctor Frankenstein

Jordi Puntí

Contaba el escritor Irvine Welsh que el fútbol de selecciones es una trampa para la pasión de los aficionados: si tu país gana, la alegría nunca va a ser tan grande como en las victorias de tu club, y si te enfadas o te pones triste con las derrotas solo estás demostrando que eres un maldito nacionalista. Además, añado yo, las selecciones siempre crean equipos Frankenstein: el cerebro del Manchester City, la espina dorsal del Barça, el corazón del Atlético, las agallas del Real Madrid...  Son experimentos que poco tienen que ver con el fútbol de club. Por eso, ante una semana sin liga, la mejor actitud es la del diletante, del escéptico que observa lo que ocurre a su alrededor...

Por ejemplo con la entrevista a Josep M. Bartomeu en Barça TV. A priori, es un poco como cuando Donald Trump va a Fox & Friends, o Mariano Rajoy se dejaba entrevistar por La Razón. Al fin y al cabo Barça TV es la televisión del club y es lógico que el presidente la utilice para explicarse ante socios y aficionados. (Nota para un reality show televisivo: que los periodistas de Barça TV y Real Madrid TV se intercambien sus puestos de trabajo durante un mes, a ver qué ocurre.)

Uno esperaba, pues, la entrevista masaje, pero la presencia de tres directores de periódicos que le hacían preguntas --Sport, Mundo Deportivo, El 9 Esportiu-- sirvió para que le apretaran un poco las tuercas. No mucho, porque da la impresión que Bartomeu tiene muy estudiado el full de ruta de los próximos años.

Un día no muy lejano Valverde deberá afrontar el dilema quizá más importante de esta temporada: si De Jong debe jugar en el centro en detrimento de Busquets

En esa hoja de ruta hacia el futuro hay algunas decisiones que apuntan al retorno a unos valores que no deberían haberse esfumado nunca, y el estadio Johan Cruyff y la destitución del mánager deportivo Pep Segura parece que van en esa dirección.

La ascensión de Ansu Fati debe verse como otro punto a favor, aunque si la apuesta es firme se medirá de forma sostenida, a medida que los jugadores de casa jueguen regularmente y de acuerdo a un fútbol de toque, posesión y presión alta.

En el mundo exterior, fuera de los platós, el fin de semana ha dejado varios momentos interesantes y el diletante cree que el entrenador del Barça debería tomar nota. La Holanda de Koeman ganó a Alemania (2-4) y su estilo definido le alejó del fútbol Frankenstein. De Jong dejó un gol de calidad y un excelente partido como medio centro.

Un día no muy lejano Valverde deberá afrontar el dilema quizá más importante de esta temporada: si De Jong debe jugar precisamente en el centro, en detrimento de Busquets. La confianza de muchos años nos dice que no --y así lo ha visto Valverde en los dos últimos partidos--, pero en realidad es un debate falso. No se trata de escoger.

Primero hay que afinar mejor el estilo de juego, comprometerse con una idea, y poco a poco los dos se acomodarán a ella, junto con los otros centrocampistas, de Sergi Roberto a ArthurBusquets tiene 31 años y, de Jong, 22 recién cumplidos. Uno le lleva al otro casi 10 años de experiencia, y el otro le resta al uno 10 años de entusiasmo. Todo es una cuestión de equilibrio.