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IDEAS

Míster Heidecker, el revulsivo perfecto

Míster Heidecker, el revulsivo perfecto

Desirée De Fez

Vi el tráiler de 'Mister America' y se me desbocó el corazón. En un momento en el que nuestras expectativas están tan dirigidas, en el que nuestra atención está secuestrada por las películas grandes y las polémicas de la semana, es fácil olvidar lo gratificante que es tener noticias de alguien a quien admiras y que está fuera de todo eso. Me acordé con el avance de 'Mister America', sátira política escrita y protagonizada por uno de los creadores que más respeto: Tim Heidecker. En unas semanas llenas de controversias entre absurdas y ridículas, me parecía oportuno dedicarle un artículo porque tanto su obra –inabarcable y heterogénea– como su actitud como personaje público son un revulsivo a la inercia y el ofuscamiento de los tiempos.

Tanto la obra como la actitud de Tim Heidecker como personaje público son un revulsivo a la inercia y el ofuscamiento de los tiempos

Llegué a él por uno de mis programas de humor favoritos: 'Tim and Eric Awesome Show, Great Job!'. Si ya hace años me sedujeron el descaro y la libertad con los que él y su socio, Eric Wareheim, manejaban el humor (forzándolo sin miedo a que les/nos estallara en la cara), imagínense ahora. Y no tardé en comprobar que si entras en su mundo (y el de sus socios, los inmensos Wareheim, Gregg Turkington y John C. Reilly) ya no sales. No quiero hacer una versión alternativa de su página de Wikipedia, pero sí reivindicar a un creador al que admiro por mil razones. Una es esa osadía con la comedia, tanto si escribe como si dirige o interpreta (su trabajo en 'The Comedy', de Rick Alverson, es de una generosidad inaudita). Otra, su actitud nada esnob y muy kamikaze con el audiovisual. Busca obsesivamente nuevos formatos, y ha diseñado un universo creativo personal fascinante lleno de vasos comunicantes inesperados (entre series y shows de televisión e internet, 'podcasts', directos, cameos). Una tercera es lo crítico que es con el circo cinematográfico, algo que incluye la servidumbre mediática: su meneo a la crítica en 'On Cinema' es maravilloso. Y acabo destacando su compromiso con la realidad al ejercer de valioso prescriptor en redes sociales y utilizar el humor para convertirse en un afilado cronista del presente político. Cuando la actualidad se vuelve entre poco y nada estimulante, vale la pena huir y quedar con creadores así.

Temas: Cine