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ANÁLISIS

Un visitante usa su teléfono junto a un cartel de 5G en el estand de Intel.

JOSEP LAGO (AFP)

Cinco aspectos en los que el 5G cambiará nuestra vida

José Antonio Morán y Carlos Monzo

La transformación más disruptiva del 5G es la comunicación entre máquinas

Aunque nos pueda parecer que vivir sin smartphone es imposible, los sistemas comerciales de telecomunicaciones móviles digitales debutaron a inicios de los años 90. El sistema de telefonía móvil 2G solo podía comunicar voz y mensajes de texto (SMS), a finales del siglo XX el 3G nos permitió navegar por internet y alrededor del 2010 nuestros smartphones incorporaron contenido audiovisual con el 4G. Hoy en día disfrutamos de vídeo, redes sociales con contenido audiovisual y un conjunto de herramientas que han transformado la sociedad y la forma de conectarnos con otras personas. Pero el tren de la tecnología no se detiene y ya tenemos en nuestro país la nueva tecnología de telecomunicaciones móviles 5G, que acaba de nacer a nivel comercial y que seguirá desarrollándose progresivamente durante los próximos años.

La maquinaría comercial está en marcha y la publicidad ya describe las bondades de esta tecnología: descarga de series en segundos, juegos en tiempo real, retransmisiones audiovisuales de alta velocidad y aplicaciones de telemedicina, entre otras. Aunque el 5G llega para quedarse, el 4G ya proporciona la mayoría de servicios que necesitamos con una calidad suficiente.

No obstante, la transformación más disruptiva del 5G es la comunicación entre máquinas, la internet of the things (IoT). Esta comunicación inalámbrica de alta velocidad y de muy baja latencia (prácticamente con respuesta en tiempo real), junto con sistemas de análisis de datos masivos  (big data) y de inteligencia artificial (IA) serán la base de la revolución industrial inteligente o Industria 4.0 así como de la evolución de las ciudades inteligentes (cmart cities).

Nuestra vida cambiará en cinco aspectos. Primero, la casa domótica hiperconectada. En el futuro será habitual despertarse en una casa donde los electrodomésticos y otros dispositivos se comunicarán para adaptarse a nuestros hábitos, mejorando la eficiencia energética del hogar y nuestros momentos de ocio.

Segundo, la gestión energética en las ciudades. Las smartgrids (redes eléctricas inteligentes) optimizarán la producción y el consumo energético permitiendo una mejora del servicio. 

Coches conectados

Tercero, los coches conectados. Nuestro vehículo se comunicará con nuestro hogar, el smartphone, otros vehículos y con sistemas de gestión automáticos del tráfico que optimizarán nuestros desplazamientos con rutas más eficientes y conducción semiautomática.

Cuarto, la Industria 4.0: trabajaremos en industrias hiperconectadas y con inteligencia propia para la toma de decisiones, que adaptaran óptimamente la producción.

Quinto, las ciudades inteligentes. Viviremos en smart cities donde la recogida masiva de información permitirá mejorar los procedimientos de gestión de la ciudad. Habrá una mayor participación ciudadana y los sistemas de gobernanza evolucionarán hacia una administración electrónica más eficiente.