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IDEAS

Marcel Proust.

Proust y Pla sin parar

Xavier Bru de Sala

Para evaluar la calidad y la trascendencia de los escritores y los artistas en general, existen criterios muy fiables, incluso en estos tiempos en que todo equivale a nada. Uno infalible es la diferencia entre el cómo lo ha encontrado y cómo lo deja cada cual, ya sea en la arquitectura (Viturvio, Paladio, Mies...) o la escritura. El castellano no es el mismo después de Cervantes, el ruso crece con Pushkin, el inglés se despliega con Shakespeare y el catalán renace con Verdaguer. Otro baremo que falla poco consiste en evaluar la energía invertida en la propia obra. Se puede llegar volando a la cumbre, pero para ello debes llamarte Rimbaud. Para los demás, la intensidad del trabajo, la focalización de la existencia en la obra, es crucial. Gigante no rima con diletante.

Si pretendes practicar la inmersión en el alma humana, mejor que te vuelvas inhumano

Por eso Pla escribía que "el oficio de escribir demanda el sacrificio de toda la vida", destinar a él toda la fuerza de que se pueda disponer en este mundo. La dedicación obsesiva de Espriu no fue menor. Ambos lograron ensanchar los registros del idioma hasta territorios y modulaciones que sin ellos no existirían. No basta con el talento, aunque sin unas facultades extraordinarias no merece la pena intentarlo. En nuestros días, el único que cumple estos dos requisitos, y unos cuantos más, se llama Miquel de Palol.

Marcel Proust va más allá. Más que nadie antes, incluso más que Shakespeare. Tal vez más que nadie en los próximos decenios o siglos. "La ruta del pensamiento en el trabajo solitario de la creación artística se hace en el sentido de la profundidad, la única dirección que no nos está cerrada, en la que podemos progresar, claro que con mayor esfuerzo, por un resultado de verdad". En consecuencia, "la amistad no sólo está desprovista de virtud sino que, además, es funesta". O sea improductiva en términos de arte, "porque nos obliga a permanecer en la superficie de uno mismo en vez de proseguir el viaje de los descubrimientos en las profundidades". Si pretendes practicar la inmersión en el alma humana mejor que te vuelvas inhumano. Felices vacaciones.