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Rescate de migrantes

Tripulantes del ’Ocean Viking’ rescatan a migrantes en aguas del Mediterráneo, ante las costas de Libia, este sábado.

AFP

Racanería moral

Pere Vilanova

La decisión de un simple juez del Lazio autorizando que el 'Open Arms' entre en aguas italianas sirve en bandeja la solución a los gobiernos concernidos

¿No hemos aprendido nada de la audaz iniciativa de la joven Carola Rackete? A finales de junio, con su barco lleno de náufragos, harta de esperar que Italia le concediera acceso a uno de sus puertos seguros, forzó la máquina y atracó. Objetivo principal logrado: poner los náufragos a salvo, la hipótesis de tener que devolverlos al mar desde un puerto italiano quedaba descartada (de momento…). Salvini amenazó a nuestra heroína con multas de cientos de miles de euros, cárcel, acusaciones de ataque a la flota de guerra italiana. Vaya, una película de Vittorio de Sica...

Lo interesante es lo que sucede después. Por una lado, en cosa de pocos días solo en Alemania diversas oenegés colectan un millón de euros para la fianza, la multa al barco y otros gastos adicionales. Y entonces empieza la parte interesante, porque Italia, a pesar de Salvini, sigue siendo un Estado de derecho. Intervienen la justicia, jueces, fiscales, que afortunadamente invocan la jerarquía de normas invocables, y de ello se deduce de inmediato que Carola ha cumplido con su obligación moral y legal, su detención se transforma en un breve arresto en un domicilio particular, su puesta en libertad (disfrazada de “expulsión”) cierra el caso, y ya está. Mientras Salvini exhibe su cuerpo apolíneo por las playas italianas.

Supongamos que el 'Open Arms' se coordina con el otro barco, el 'Ocean Viking' de Médicos sin Fronteras, y dicen: 'Open Arms' se va a València y entrará, 'Ocean Viking' va a Marsella y entrará, convocas a la prensa internacional a subir a bordo, y con toda la transparencia del mundo pones proa a destino. ¿Qué harán los gobiernos de España y Francia? Interceptarlos en alta mar, ¿en serio? Y de repente la decisión de un simple juez administrativo del Lazio (Italia) autorizando que el 'Open Arms' entre en aguas italianas allana en camino, e inclina la presión todavía más en contra de los gobiernos concernidos. Este juez del Lazio les sirve en bandeja la solución.