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IDEAS

Al Pacino y Robert de Niro, en la nueva película de Martin Scorsese, ’El irlandés’, para Netflix. 

El rejuvenecimiento de Robert de Niro

Desirée De Fez

Qué maravilla el tráiler de 'El irlandés', la nueva película de Martin Scorsese. Después de verlo (varias veces), me vino a la cabeza un artículo magnífico de Noel Ceballos en 'GQ' sobre la historia del tráiler, y sobre las estrategias que hay hoy detrás de esos avances. En él expone, entre otras cosas, cómo el tráiler moderno dispone estratégicamente elementos que condicionan la recepción crítica de la película antes de su estreno. Y, ya en el titular, lanza la pregunta del millón: ‘Por qué los trailers modernos siempre te flipan, aunque luego la peli sea un bajón’. Es un análisis certero que comparto al cien por cien, y eso me llevó a pensar en lo increíble (y poco frecuente) que es encontrarse con un tráiler como el de 'El irlandés'. Evidentemente, es imposible saber a ciencia cierta si la película será tan buena como parece. Pero está bastante claro que no han tenido que hacer grandes esfuerzos para vendérnosla porque la maestría de Scorsese está prácticamente en todas sus imágenes.

En relación a esto, me cuesta mucho entender cómo, en un momento en el que aceptamos sin rechistar según qué efectos digitales, el CGI del tráiler de 'El irlandés' distraiga a algunos espectadores de todo lo demás. ¿En serio? ¿Cómo puede ser? Para mí es, definitivamente, un mal menor. Lo es, en parte, porque no descubro nada nuevo si recuerdo que los efectos de los tráilers no siempre son los definitivos, que el acabado de las imágenes no siempre es el final. Y lo es también porque, después de ver 'La invención de Hugo' (2011), no parece precisamente que a Scorsese le toque un pie el CGI. El rejuvenecimiento digital de Robert De Niro al final del tráiler (que, insisto, es más que probable que esté en construcción) no puede bloquear la maravillosa sensación de reconocer a un autor en solo unos flashes, ni de reencontrarse con los personajes y los escenarios que configuran su universo, ni de identificar las constantes temáticas y formales de su cine. Puede parecer una obviedad, pero no hay tantos cineastas con la capacidad de condensar en un puñado de imágenes quiénes son y por qué son tan importantes.