22 feb 2020

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A pie de calle

Miembros de Eixample Respira despliegan una pancarta contra la contaminación en la calle de Aragó, esta tarde

SERGI CONESA

El Eixample quiere respirar

Manel Bonet y Guille López

No podemos concebir que la Administración no actúe ante una urgencia de salud pública

Jordi vive en un piso en la calle de Aragó; convive diariamente con el ruido y la contaminación que emiten los más de 85.000 vehículos que pasan cada día a escasos metros de su ventana. Más tráfico que en la AP-7. Mariona lleva a sus hijos a la escuela; esquivando motos, subiendo y bajando de la acera, pide a sus hijos que se esperen para continuar la conversación. El ruido de los cuatro carriles de la calle de Mallorca resulta ensordecedor. Marisa coge el V15 para ir al trabajo; el autobús va lleno y avanza lentamente, y desde la ventana ve el atasco de coches que baja por la calle de Balmes. En la mayoría de coches, sin embargo, solo una persona.

En la escuela de Marcel han participado en un estudio que ha determinado que su capacidad de concentración y el desarrollo de su cerebro se ven afectados por el hecho de que el centro se encuentra en una de las calles con más tráfico de toda Barcelona. Erica aún no ha nacido, pero como su madre tiene un embarazo con exposición a la contaminación, tiene probabilidades de pesar menos al nacer, lo que determinará su crecimiento el resto de su vida.

El vehículo privado monopoliza la mayoría de las calles y perjudica gravemente a todos

Esta es la realidad, la injusticia, con la que convivimos a diario los vecinos del Eixample. Es la tormenta perfecta: el distrito más densamente poblado, con la mayor densidad de coches, hacen del distrito el más contaminado dentro la ciudad.

El vehículo privado, aunque representa solo un 24% del total de desplazamientos, monopoliza la mayor parte de nuestras calles y perjudica gravemente la salud de todos. El urbanista Lluís Brau lo definía con mucho acierto como «la dictadura del coche privado».

Ante esta situación, algunos vecinos del Eixample hemos decidido decir 'basta'. Y de ahí nace la plataforma vecinal, apartidista, Eixample Respira. No pararemos hasta que en nuestro distrito, y en general en toda Barcelona, se cumpla no solo la normativa europea de calidad del aire, sino también las recomendaciones que marca la Organización Mundial para la Salud.

Emergencia climática

Nuestra responsabilidad, sin embargo, no termina en nosotros mismos. En un contexto interconectado, nuestros actos tienen una afectación global. Las ciudades emitimos el 70% del CO2 que llega a la atmósfera y somos los responsables máximos de la emergencia climática que denuncian los movimientos FridaysForFuture y Extinction Rebellion. En concreto, la contaminación que emite Barcelona, añadiendo efectos del viento y el calor, favorecen la formación de otro contaminante: el ozono troposférico, contaminante que está afectando gravemente el Vallès, la Plana de Vic y las comarcas de Girona.

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Al nuevo equipo municipal, a la AMB, a la Generalitat y al Gobierno del Estado les pedimos que encuentren la manera de solucionar este grave problema de contaminación lo antes posible. No podemos concebir que no se actúe ante una urgencia de salud pública. ¿Nos podemos imaginar por un momento que en la sanidad no se trataran algunas enfermedades graves, pudiéndolo hacer? Con el tabaco se hizo, ¿por qué no se hace con la contaminación?