Ir a contenido

Pequeño observatorio

Una mujer con gripe en una foto de archivo.

EL PERIÓDICO

Confíen en el camino de la nariz

Josep Maria Espinàs

Hay gente que cuando se irrita con alguien dice esto: "No me toques las narices". Es una manera de referirse, indirectamente, a una palabra grosera. Siempre hay una palabra si se quiere decir esta grosería. Y algunas ya se han hecho habituales y se ha perdido la conciencia de su significado. ¿Cuándo se empezó esta sustitución de unas palabras por otras? Seguramente discretas en origen, ahora absolutamente populares.

La pobre nariz está condenada a aguantar que a alguien se le diga que tiene muchas narices. Que yo sepa solo una.

Yo tengo más bien una nariz bastante vulgar. Comparado con los hombres realmente narigudos. Pero eso no me preocupa. Y tengo una válida experiencia. Mi editora, Isabel Martí, que tiene criterios que siempre he compartido durante muchos años me dijo 'Espi'. Yo era el Espi y no valía que me definieran por mi pobre 'nas' (nariz). Mi apellido, Espinàs, no es aumentativo, es el plural de espinar, que en Roselló es un arbusto frecuente.

Entretodos

Publica una carta del lector

Escribe un post para publicar en la edición impresa y en la web

Pero yo no vivo de la historia, yo vivo, o lo intento, de tener un poco de olfato para saber si ese amigo es realmente un amigo, si este libro que estoy escribiendo vale la pena que sea continuado. ¿Quizá me lo tiene que decir un crítico, un editor...?

En otro momento la amiga editora me dijo Espinete, lo recuerdo muy bien. Hay gente que está en contra de estos apelativos. Yo no tengo nada que decir. Pero lo que de verdad nos han de complacer es que detrás de las palabras y los apelativo que usan los parientes o los amigos haya el latido del afecto.

El mundo está lleno de gente seca que vive de una impecable cortesía. Tampoco tengo nada que decir. Pero yo amo los latidos que nacen para abrir puertas a la vida y no tardan en encontrar un nuevo y estimulante camino. Y todo irá bien.
Eso sí, no se fien solo de lo que toca, también deben confiar en la nariz.

Temas: Idiomas