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Editorial

Iglesias da un paso atrás

El líder de UP renuncia a la vicepresidencia para intentar forjar un Gobierno de coalición con los socialistas

El Periódico

Pablo Iglesias comunica que está dispuesto a no estar en el Gobierno. / TWITTER

La investidura de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno, que parecía encallada alrededor del papel del secretario general de Unidas Podemos (UP), Pablo Iglesias, en el Gobierno, se ha aclarado este viernes después de que el líder de UP renunciara explícitamente a ser vicepresidente de un Gobierno de coalición con el PSOE. La respuesta socialista fue que el paso atrás de Iglesias permite que pueda haber un acuerdo que acabe con la investidura de Sánchez como presidente del Gobierno. A pocos días de la sesión de investidura, el acuerdo que parecía roto se antoja ahora al menos posible. Pero PSOE y UP aún estás lejos de tener un acuerdo.

Iglesias  justifica su renuncia en que no quiere ser la «excusa para que no haya un Gobierno de coalición de izquierdas». Su decisión devuelve la pelota al campo socialista, ya que va acompañada de unas condiciones que no será sencillo que el PSOE acepte: que no haya vetos a los nombres que proponga UP y que la representación de ambos partidos deberá ser «proporcional a los votos». UP logró en las elecciones legislativas de abril la mitad de los votos del PSOE y un tercio de los escaños. Fuentes socialistas decían el viernes que no debe haber vetos ni imposiciones, y que al final será Sánchez quien elija a su equipo. Una indicación de que queda mucho por negociar. De entrada, un acuerdo programático más allá de la investidura en sí, un aspecto que por ahora ha estado fuera de la negociación.

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Y es que, por el momento, la negociación entre las dos fuerzas de izquierda, repleta de suspicacias y desconfianza, se ha centrado en la composición del Consejo de Ministros. Podemos ha logrado que el PSOE haya aceptado la fórmula del Gobierno de coalición, mientras que los socialistas han conseguido forzar la renuncia de Iglesias a formar parte del Ejecutivo. A esta estrategia de desgaste mutuo han dedicado varias semanas. Ahora, cuentan tan solo con unos pocos días para cerrar un acuerdo programático y la composición a grandes rasgos del Gobierno.

España necesita un Ejecutivo. La perspectiva de que la investidura fracase y deba demorarse a septiembre, o incluso de que se repitan las elecciones en noviembre, es desmoralizadora para la ciudadanía. que contempla cómo el bipartidismo ha sido sustituido por un estilo político en el que abundan el tacticismo, las líneas rojas y los bloqueos y escasea la altura de miras. Aunque sea a contrarreloj, PSOE y UP tienen la responsabilidad de que la semana que viene España tenga al fin un Gobierno.