Ir a contenido

Al contrataque

Diego Armando Maradona volvería a México tras la operación para dirigir a los Dorados de Sinaloa.

Reuters

Escribirán canciones sobre ti

Milena Busquets

Es difícil resistirse a la gente que se entrega a la vida sin condiciones, absolutamente, sin red

Hace unos días, el día del estreno en realidad (mi hijo pequeño es muy futbolero, incluso compramos las entradas con antelación), fui a ver el documental sobre Maradona. No fue una de esas cosas que las madres hacemos por los hijos: me apetecía de veras verlo, aunque no sepa nada de fútbol sé lo suficiente sobre las personas para saber que Maradona es un ser excepcional, bendecido (y maldecido, las dos cosas suelen ir juntas) por los dioses, al que le ha tocado vivir en una época, sobre todo la actual, cauta, correcta, interesada y obediente.

El documental es magnífico y uno sale de la sala más enamorado si cabe del futbolista. Es difícil resistirse a la gente que se entrega a la vida sin condiciones, absolutamente, sin red. En Maradona no hay solo un don descomunal para jugar a fútbol, hay hambre. No se hace nada (interesante) sin hambre, o pasión, que es lo mismo. Si no estás un poco furioso, ni lo intentes, pero si solo estás furioso, tampoco lo intentes. En Maradona se combinan la inteligencia, el talento extremo, el hambre y la furia (la furia del hombre con el puño alzado hacia el cielo, del hombre que quiere más), la sensibilidad también. Los griegos hubiesen escrito sobre él. En algún momento me recordó a Amy Whinehouse, hay personas que nunca llegan a ser lo que quieren y personas que desbordan a su propio personaje, que son más de lo que ellas mismas pueden soportar, y temí por él y por el resto de su vida, espero de veras que esté bien acompañado, que alguien le esté cuidando.

Salimos del cine entusiasmados y fuimos a cenar a la pizzería de al lado de casa. Cuando algo me gusta, soy sumamente pesada y le doy la lata a todo el mundo, así que en cuanto nos sentamos y pedimos las bebidas, le dije al camarero que tenía que ir a ver el documental sobre Maradona, aunque no le gustase el fútbol.

Me miró muy serio y me dijo: “No creo que vaya, Maradona es un mal ejemplo para los niños”. ¿Un mal ejemplo para los niños? ¿Y quién quiere ser un buen ejemplo para los niños? ¿Quién quiere ser un buen ejemplo? ¿Quién quiere ser un ejemplo a secas? Creo que al final le convencí, aunque tal vez solo dijo que iría a ver la película por cortesía.

En la antigua Grecia se escribían canciones sobre las gestas de los héroes. Durante su época en Nápoles, se compusieron varias sobre Maradona. Tengo entendido que se siguen cantando en la actualidad.