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ANÁLISIS

Federer celebra un punto Djokovic en la final de Wimbledon.

Wimbledon: El precio de perder los 'tie breaks'

Javier Duarte

Djokovic ha demostrado su condición de número uno del mundo en una final sensacional. Y Federer ha demostrado a su vez que a sus 38 años mantiene un nivel espectacular, y más en la hierba, una superficie que le favorece.

El serbio le ha ganado tres finales al suizo. Su trono en el mundo del tenis resulta indiscutible. Aunque conviene aceptar que esta final podía haberse decantado hacia cualquiera de los dos lados. Menudo nivel. 
Probablemente son los dos mejores jugadores de hierba de la historia. Djokovic ha tenido mucha fe hasta el final. Federer también. Le ha hecho sudar hasta el último punto. Ambos han jugado cinco horas a un nivel bestial pero conviene resaltar lo de Federer. Ha jugado a un nivel altísimo tanto en semifinales contra Nadal como la final. Es increíble a su edad. Es cierto que la hierba le favorece. Domina el medio maravillosamente. 

Creo que en el cómputo total ha ganado más juegos que Djokovic, cosa que sucede en muy contadas ocasiones y que pone de relieve lo competido del encuentro.

Bueno para Nadal

Djokovic ha jugado de forma muy inteligente, tratando de mantener atrás lo máximo posible a su oponente. Federer es también muy listo y ha sabido variar mucho de juego. Y ha sacado de forma impresionante. No solo ha logrado muchos puntos de aces, sino que ha cerrado muchos otros con volea. 
Pero en la épica del quinto set, y más en este tie break novedoso de los 12 juegos empatados, puede pasar de todo. Curiosamente, Federer no supo ganar ayer ningún tie break. Ahí es donde le ha podido el serbio. Ahí es donde ha perdido el suizo.

Desde nuestro punto de vista, creo que está bien que ganara Djokovic. Pienso en la carrera que los tres mantienen por el récord de Grand Slams. Soy de la opinión que Nadal aún ganara algún Roland Garros más. Es una carrera abierta. Y dura.