18 feb 2020

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Editorial

ERC sigue al alza mientras Cs se hunde

El PSC se convierte, según el último sondeo del GESOP, en la primera fuerza no independentista del Parlament

El Periódico

El hemiciclo del Parlament vacío

El hemiciclo del Parlament vacío / FERRAN SENDRA

Una vez visto para sentencia el juicio del Tribunal Supremo sobre el ‘procés’, el último sondeo del GESOP confirma el ascenso sostenido de ERC en el campo independentista (los republicanos no han dejado de crecer desde las elecciones del 2017 hasta alcanzar ahora los 40 escaños) y el hundimiento de Ciutadans en el bloque no independentista. Cs, que ganó las autonómicas de hace dos años, pierde la mitad de sus votos, lo que permite que el PSC se convierta en la primera fuerza no independentista del Parlament, en línea con la recuperación socialista de los últimos meses, gracias al impulso del Gobierno de Pedro Sánchez y a la habilidad de Miquel Iceta. Los socialistas catalanes han conseguido gobernar en el Ayuntamiento de Barcelona, junto a Ada Colau, y también presidir la Diputación. El PSC roza los 30 escaños (ahora tiene 17) y se coloca como segundo partido en el Parlament. La vuelta del PSC comporta también el estancamiento de los comunes.

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A la espera de la sentencia, la celebración del juicio en el Supremo no ha variado demasiado las posiciones entre los independentistas (ERC gana un punto y un escaño desde febrero, cuando se inició la vista). Incluso JxCat avanza 1,5 puntos, una minucia, sin embargo, si se compara con el fuerte retroceso con relación a las elecciones del 2017, desde las que el partido de Carles Puigdemont pierde una decena de escaños. Lo que sigue invariable, siempre con el concurso imprescindible de la CUP (sube a 7-8 diputados), es la mayoría absoluta independentista, que incluso sube un punto en votos hasta el 48,5%. La encuesta no recoge las consecuencias de la última batalla independentista a propósito del pacto en la Diputación de Barcelona, pero todo indica que el electorado sigue premiando el pragmatismo de Esquerra frente al radicalismo y las incoherencias de JxCat.

La fotografía actual puede variar por las reacciones a la sentencia del Supremo si se convocan las elecciones tras conocerse el fallo y también por los movimientos que se están produciendo en el campo del catalanismo moderado, con la creación del nuevo partido Lliga Democràtica. Esta formación podría recoger, como ahora el PSC, los votos perdidos por la derechización de Cs, por la crisis del partido de Albert Rivera y por la sensación de desentendimiento de Catalunya que ha causado la marcha de Inés Arrimadas a Madrid. Porque, por ahora, del descalabro de Cs no se beneficia el PP ni tampoco la extrema derecha de Vox, que no entra en el Parlament.