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Entrevista en TV-3

Sílvia Cóppulo entrevista a Artur Mas en el programa ’El divan’  de TV-3.

TV-3

Mas marca el rumbo y espera

Sílvia Cóppulo

Ahí andan las fuerzas soberanistas discutiendo por el mismo trozo de pastel. Como si lo tuviera en mente, el 'expresident' se presenta como un líder fuerte que hace equilibrios para no desmerecer a Puigdemont o a Torra

Llega Artur Mas a 'El divan' este domingo en TV-3 y nos tragamos imágenes del pasado, porque el 'expresident' no se bate para nada en retirada, aunque no haya llegado su momento de chutar la pelota a portería. Por eso dijo aquello de un paso al lado y no un paso atrás. Se mantiene en primera línea de juego esperando la ocasión propicia.

Con detalle, desgrana estrategia presente y futura. Cuatro elementos, dice: que el proyecto independentista gane todas las elecciones que se convoquen para crecer en legitimidad, aumentar los aliados internacionales, ofrecer una buena obra de gobierno desde la Generalitat actual e intervenir en la política española. ¿Facilitar la investidura de Pedro Sánchez? Mas razona: ¿Necesitamos un Gobierno que cada día quiera incendiar Catalunya, o ya tenemos toda la tensión que necesitamos? El 'expresident' se inclina por que se sienten a dialogar PSOE, Unidas Podemos, PNV y las fuerzas soberanistas. Se trata de evitar que el poder esté en manos de la suma de las derechas, ya que un aumento de tensión acabaría rompiendo aquello que en Catalunya aún se sostiene y que hay que proteger hasta que “legalmente” Catalunya se separe de España, subraya.

Y, por si no hubiera quedado claro: “Si en la Catalunya unionista, el PSC va ganando posiciones, pasa a ser un interlocutor que hay que reforzar, porque es tan real la Catalunya independentista como la que no lo es. A eso se le llama democracia”. Artur Mas interpreta los resultados de las elecciones locales. Ciertamente, la población ha entrado en una etapa nueva, aunque quien ha sacado tajada política sin despeinarse son los socialistas, tanto en el Ayuntamiento de Barcelona como en la Diputación. Ahí andan las fuerzas soberanistas discutiendo no solo por lo bajini, sino a pecho descubierto por el mismo trozo de pastel. Veremos qué son capaces de construir. Como si lo tuviera en mente, Artur Mas se presenta como un líder fuerte y tranquilo que hace equilibrios para no desmerecer a Puigdemont o a Torra, mientras dibuja el rumbo. Acaricia una brújula y sonríe: si el viento sopla en contra, no navegue.