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Dos miradas

Los cuerpos sin vida del padre y su hija en el río Bravo.

EFE / ABRAHAM PINEDA-JACOME

Muerte en el río

Emma Riverola

Los inmigrantes mueren en la América de Trump, pero también en nuestra Europa

Dos cuerpos varados para siempre en la orilla del Río Bravo. Un padre de 25 años y su niña de 21 meses. Óscar y Valeria. Y en sus cuerpos han quedado grabadas todas las violencias. Las sufridas en su lugar de origen, El Salvador. Las de un viaje lleno de peligros. Y las de un destino al que nunca llegaron. Es la América de Trump, ese déspota que ha hecho del desprecio a los migrantes su bandera, pero también es nuestra Europa. Y nuestra España. Es nuestra ley de extranjería, que condena a los migrantes a la explotación o la delincuencia. Nuestros CIES, que vulneran los derechos humanos. Nuestras concertinas que siguen ahí, rasgando las pieles. Nuestras playas, donde llegan los cuerpos exhaustos de los que sobreviven.

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Una casualidad que nunca dependió de nosotros nos gestó en el útero y el lugar privilegiado. Y nos agarramos a esa contingencia para desechar a otras personas, convirtiéndonos en cómplices de la tragedia. 

Miremos a esos cuerpos asesinados por el racismo, la xenofobia y el odio al pobre. Mirémosles. Avergoncémonos. Y pensemos en los mezquinos, siniestros y falsos discursos del miedo compramos.