Ir a contenido

Editorial

Sónar, el festival más global

En el festival se dan la mano la música, la creatividad y la tecnología bajo una óptica de vanguardia y experimentación irrenunciables

firma editorial cast

El Periódico

Una de las instalaciones de teamLab, invitados al Sónar+D 2019.

Una de las instalaciones de teamLab, invitados al Sónar+D 2019.

Cuando un festival alcanza su 26ª edición, y lo hace en un envidiable estado de salud, es síntoma de una consolidación que solo puede llegar a través de un trabajo concienzudo y con una línea de actuación bien perfilada. Es el caso del Sónar, un certamen que hace tiempo que dejó atrás el epígrafe festival de música avanzada y arte multimedia de sus primeros años. Hoy ya no es solo un amplísimo catálogo de actuaciones musicales, su principal razón de ser, sino un acontecimiento cultural en el que se dan la mano la música, la creatividad y la tecnología bajo una óptica de vanguardia y experimentación irrenunciables. Por esos raíles transita, por lo tanto, la edición que se presentó ayer en unas fechas en las que tradicionalmente se celebra el festival.

Entretodos

Publica una carta del lector

Escribe un post para publicar en la edición impresa y en la web

La coincidencia con una feria de maquinaria textil en Fira de Barcelona obligó a desplazarlo, de forma extraordinaria, hasta mediados de julio. Entre el 18 y el 20 del próximo mes, el Sónar ofrecerá 140 'shows' con artistas de 36 países de los cinco continentes, incluidos Australia, Uganda y Corea del Sur por citar el ejemplo más lejano y dos de los más exóticos. Esa oferta global llega además sin la presencia de grandes estrellas, lo que no ha afectado a la venta de entradas. Es otro síntoma del vigor de un festival que ha reforzado su estabilidad con la entrada de un fondo de inversión en su accionariado. Porque esa solidez financiera es clave para que el Sónar siga siendo referencial en el reto de Barcelona de ser una gran capital cultural.