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Ruptura con Cs

Manuel Valls se dirige a Ada Colau, este sábado en el Saló de Cent.

JORDI COTRINA

Valls, con luz propia

Sílvia Cóppulo

No parece que el exministro francés pierda. Justo lo contrario. Sabidos los apoyos poderosos con los que cuenta, ha conseguido despegar y despegarse de Ciudadanos

Manuel Valls era el único hombre que sonreía, henchido de orgullo y satisfacción en la sesión de constitución del Ayuntamiento de Barcelona. Con sus tres votos, supuestamente gratis, le regaló la alcaldía a Ada Colau, quien esta segunda vez se agarró a la vara con cara de circunstancias. El exprimer ministro francés se atrevió a decirle a la cara a Joaquim Forn -que venía de la cárcel de Brians y a ella volvería en nada que terminase la sesión- que en España no hay presos políticos. Separó después su mano cuando Quim Torra, el presidente de la Generalitat, le ofreció la suya. Sin vergüenza alguna, porque se sabe ganador y no se anda con remilgos. Valls sirve a los que defienden que todo vale para luchar contra el independentismo. Es un profesional de la política, ahora a sueldo de los poderosos, puro entorno del Ibex 35. Que dos días después de la sesión de investidura, Inés Arrimadas de Ciudadanos anuncie que su partido tendrá grupo propio en el Ayuntamiento de Barcelona; es decir, rompa con Valls, no parece que le vaya a afectar negativamente. Hace mucho ya que Albert Rivera y Valls no se llevaban bien. La manifestación de la plaza de Colón de Madrid de Cs junto al PP y a Vox contra el Gobierno de Pedro Sánchez supuso un punto importante de desencuentro. De hecho, Rivera y Valls han evitado aparecer juntos durante la campaña electoral. Claro que quien empieza a ser muy cuestionado en los mentideros de Madrid es precisamente Rivera, que se resiste a abstenerse para facilitar la investidura de Sánchez, echándolo en manos de los independentistas, aquellos a quien afirma que hay que derrotar.

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No parece que Valls pierda. Justo lo contrario. Sabidos los apoyos económicos y poderosos con los que cuenta, Valls ya ha conseguido despegar y despegarse de Ciudadanos y corre en su propia carrera política. Me pregunto cuánto tiempo falta para que el ciudadano catalán/español/francés organice su propia plataforma política en España.