Ir a contenido

Dos miradas

Oriol Junqueras, en el Congreso, el pasado 20 de mayo, cuando fue a recoger su acta de diputado.

DAVID CASTRO

A uno no le dejan ir al Congreso para conseguir la credencial de eurodiputado, a otro lo invitan a ir para que lo detengan

A uno, no le dejan salir de la cárcel para ir al Congreso y conseguir la credencial que lo acredita como eurodiputado. Al mismo tiempo, a otros, les dicen que, si quieren ser eurodiputados, deberán recoger la credencial en el Congreso y que, si hacen eso, los detendrán e irán a la cárcel, con lo cual volvemos a la casilla de salida, es decir, la cárcel, de la que no podrán salir para ir al Congreso a recoger la credencial, como han hecho con el primero.

Entretodos

Publica una carta del lector

Escribe un post para publicar en la edición impresa y en la web

Junqueras salió de la cárcel para ser diputado español, y no sé ver la lógica legal que ahora impide que pueda ejercer unas funciones para las que ha sido elegido en una votación en la que se pudo presentar sin impedimentos. Marchena argumenta que el Supremo "perdería el control" sobre la prisión provisional (tendría inmunidad y, pues, desmontaría el protocolo de la sentencia) e insinúa que podría reunirse con Puigdemont en Waterloo. Los hay que ven en el auto una prevaricación flagrante, basada en miedos y presunciones, contraria a la Constitución. Yo contemplo una devastación inaudita de las reglas, un despropósito fenomenal. Una broma, incluso, si no fuera que no hace ninguna gracia.