Ir a contenido

Editorial

Los Ayuntamientos de los pactos

El acuerdo entre BComú y el PSC en el consistorio de Barcelona es legítimo y pulcramente democrático

Ada Colau, durante la rueda de prensa en la que presentó la consulta interna, este jueves.

Ada Colau, durante la rueda de prensa en la que presentó la consulta interna, este jueves. / RICARD CUGAT

Casi tres semanas después de las elecciones del 26 de mayo, este sábado se constituyen más de 8.000 ayuntamientos en España. Se pone en marcha un nuevo mapa del poder local que refleja la pluralidad de la sociedad española y la ruptura del bipartidismo. Los tiempos de las mayorías cómodas de los grandes partidos han terminado, para dar paso a un mapa político muy complejo en el que los pactos son obligatorios. Acuerdos que en muchas ocasiones son distintos de una localidad a otra y que sacan a la luz la incoherencia o las contradicciones de los partidos políticos, que elogian o critican las coaliciones dependiendo de cómo les afecta.

Barcelona se ha erigido en una de las plazas que mayor interés ha suscitado. Barcelona en Comú hizo público ayer que su militancia da vía libre a un acuerdo con el candidato socialista, Jaume Collboni, para que Ada Colau repìta como alcaldesa. La decisión de BComú ha irritado a ERC, cuyo candidato, Ernest Maragall, ganó las elecciones por un estrecho margen, así como a otras corrientes del independentismo, que no oculta que anhelaba gobernar Barcelona para sumarla a la estrategia de presión al Gobierno central desde las instituciones.

Entretodos

Publica una carta del lector

Escribe un post para publicar en la edición impresa y en la web

El acuerdo de BComú y el PSC -que necesita  el apoyo  de Manuel Valls- es legítimo y pulcramente democrático: suman 18 regidores, mientras que ERC y Junts per Catalunya suman 15.  En otras ciudades, los ‘comuns’ han pactado con formaciones independentistas sin que haya tanto ruido ni furia. La virulenta reacción del independentismo a la decisión de Colau de repetir como alcaldesa en lugar de entregarle el cargo a Maragall apenas esconde el deseo de convertir a Barcelona en punta de lanza del independentismo a las puertas de la sentencia a los líderes del ‘procés’. Una intención que no tiene nada que ver con la política municipal.

Las tres derechas

Los pactos también han sido claves para la formación de ayuntamientos en el resto de España. En este sentido, han corroborado algunas tendencias: las dificultades de la izquierda para salvar sus diferencias (Badalona, por ejemplo) y la facilidad con la que la derecha ha asimilado el modelo de pacto ensayado en Andalucía, que implica abrazarse a Vox. No ha sido una excepción el Ayuntamiento de Madrid, donde una vez superadas a última hora las diferencias entre PP y Ciudadanos para repartirse la alcaldía ya no ha sido inconveniente la incomodidad de los naranjas con Vox. Acabado el bipartidismo, es la era de los pactos.