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Editorial

El 5G llega a España

La nueva tecnología empieza su singladuraen pleno pulso mundialpor su control

Un visitante usa su teléfono junto a un cartel de 5G en el estand de Intel.

Un visitante usa su teléfono junto a un cartel de 5G en el estand de Intel. / JOSEP LAGO (AFP)

El 5G, la quinta generación de conexión móvil, sucesora del actual 4G, llega este sábado a España de una forma casi simbólica. A partir de mañana, España empezará a ofrecer servicios comerciales en 5G, sumándose así a la lista de países en los que ya es una realidad. El inicio, no obstante, será paulatino. De momento, solo lo probarán los clientes de una operadora (Vodafone), en 15 ciudades (entre ellas, Barcelona y Madrid) y siempre que tengan móviles compatibles.

La de mañana es una fecha simbólica, puesto que la mayoría de los usuarios seguirán sin tener acceso al 5G. El gran despliegue a nivel europeo no se espera hasta el 2021, y con vistas a ese momento algunos países ya están preparando el terreno, con las subastas de las frecuencias correspondientes. Este es un asunto clave, que merece la máxima atención. Las pujas determinarán el reparto entre las compañías telefónicas, y para los estados son una oportunidad de recaudar cifras millonarias (el espectro radioeléctrico es un recurso público).

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Las operadoras telefónicas avisan: si las subastas del 5G cierran con precios excesivamente altos, tendrán menos capacidad para invertir en las infraestructuras necesarias para desplegar esta tecnología. Los usuarios pueden acabar siendo los mayores perjudicados, bien por una insuficiente inversión en redes, bien porque existe el riesgo de que les toque a ellos cubrir, vía recibo telefónico, el margen que las compañías difícilmente estarán dispuestas a ceder.

En otros países europeos (Italia, Alemania) las subastas se han cerrado con cifras en torno a los 6.500 millones de euros. Asegura el Gobierno que sus planteamientos no serán «especialmente onerosos», un mensaje de buenas intenciones, a la espera de una mayor concreción. Aunque la entrada de nuevos ingresos en las arcas públicas sea positivo, el afán recaudatorio no debería acabar perjudicando el bien común que se persigue.

La gran velocidad del 5G hace que se augure que protagonizará una revolución social y tecnológica. Por ese motivo se trata de una tecnología estratégica. La guerra lanzada por Estados Unidos contra la compañía china Huawei tiene como núcleo justamente el control del desarrollo de la tecnología 5G. La primera oferta de Vodafone en España va del brazo de Huawei en la red, pero no en los terminales, por el conflicto del gigante chino con Washington. El pulso por el 5G no ha hecho más que empezar. Y será crucial.