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Análisis

Ada Cola coparece para explicar la consulta a la militancia.

RICAR CUGAT

'Comuns' en BCN, doble OPA diabólica

Xavier Bru de Sala

Los votantes de las bases se encuentran en el límite de dos cuencas hidrográficas

O Maragall o Iceta. Aunque no lo parezca, los 'comuns' están atrapados entre la espada del constitucionalismo declarado inamovible y la pared del independentismo. Es el resultado de pasar unos años a la defensiva, haciendo equilibrios en vez de proponer una solución propia de tipo confederal y defenderla con coherencia hasta el fin.

Se acabó lo que se daba. Los votantes de las bases que han de decidir entre convertir a Colau en alcaldesa con los votos del PSC o apoyar a Maragall se encuentran en el límite de dos cuencas hidrográficas. Es el resultado de no haber conseguido modificar la geografía política para disponer de una cuenca pluvial propia. Cuando andas de puntillas no puedes coger un arado y desbrozar tu terreno. Ha llegado la hora de la verdad. Las aguas, es decir, la masa menguante de electores, deberá decantarse en dirección al Mediterráneo o hacia el Manzanares.

Las bases votan pero con las cartas marcadas. Colau prefiere ser alcaldesa y por eso declara bienvenidos los votos de Valls. La pregunta no hace la menor referencia al regalo, probablemente envenenado, de Valls, pero eso no reviste la importancia que los perjudicados le quieren dar. Entre los 'comuns' no hay nadie que lo ignore. Serán pocos los que no lo acepten. El propósito, muy caro a la izquierda proveniente de la tradición marxista, es efectuar un ejercicio de unidad. Colau por aclamación, y el resto en tercer plano. Con independencia de si los que se atrevan a disentir son cuatro gatos o cuatro gatos y medio, el pronóstico es tan claro como pesimista. Mantener la alcaldía a contracorriente no podrá detener las pérdidas a ambos lados, y la disminución progresiva de un espacio que despertó unas expectativas en los enunciados pero que se abstuvo de presentar cualquier indicio de hoja de ruta transformador. En consecuencia una parte de la considerable masa de votantes que Colau aún retiene por mérito propio, desfilarán hacia el PSC, y otra parte a ERC. No sabemos en qué proporción ni a qué velocidad, pero la doble pérdida es inexorable. No en vano, los dos partidos que han crecido de forma clara y sostenida en el ciclo electoral son ERC y PSC. La etapa que estamos a punto de empezar está ya marcada por esta doble victoria, que señala de manera contundente y sin rival a republicanos y socialistas como a los dos referentes políticos.

Si no se presenta un imprevisto en forma de revuelta de las bases de los 'comuns' o de maniobra de última hora de Maragall, Ada Colau repetirá como alcaldesa. De esta manera quizá pueda frenar la doble OPA, por parte de PSC y ERC, de que ha sido víctima. Frenarla, aminorarla, en el mejor de los casos, en modo alguno revertirla. Si alguien quiere saber cómo las gastan los socialistas con los 'comuns' que se fije en Badalona, ​​donde el PSC, el tercero más votado, pretende que la candidatura encabezada por Dolores Sabaté, la segunda más votada, haga alcalde el candidato socialista bajo pena de dejar que Albiol recupere la vara.

Situación nada halagüeña. A un lado de la plaza, un presidente vicario de Waterloo. En el otro una alcaldesa vicaria de Ferraz. Que las próximas curvas nos cojan confesados.