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ANÁLISIS

Nadal después de ganar un punto a Federer.

Nadal, muy superior a todos los demás

Javier Duarte

Este año Rafa Nadal engañó un poco a todos antes de Roland Garros. Parecía que al perder un par de semifinales no llegaba tan bien como en otras ediciones. Simplemente porque no lo había ganado todo en tierra. Pero si perdió algún partido, fue por una cuestión puntual. Yo lo veía muy bien. Y ahora se nota. Personalmente hacía muchos años que no lo veía tan superior al resto en esta superficie. Puede perder la final, quién sabe, pero yo lo veo ganador.

Ha llegado un momento en que ha doblado (o más) a un rey de la tierra como era Bjorn Borg y sus partidos se miran con la única duda de cuántos sets va a encajar, o cuánto tiempo le va a durar el siguiente rival. Federer sabía mejor que nadie que Rafa es muy superior a él en tierra, aun así ha hecho un gran torneo.

Viento perjudicial

Le perjudicó el viento al suizo. Si tenía alguna posibilidad de ganar un set o alargar el partido hasta las cinco mangas, era jugando puntos cortos, con un buen primer saque y volea. Pero la bola se mueve mucho con el viento y se pierde porcentaje de primeros servicios y opciones de ‘aces’. A la que los puntos se alargaban, poco podía hacer ante Nadal. No obstante, pese a tener que jugar con demasiados segundos saques, ha rayado a muy buen nivel. Lo han destacado en los comentarios tras el partido dos voces autorizadas como Wilander Corretja. Y es verdad.  Y aun así, nada ha podido hacer. Subraya la gran diferencia que hay entre él y Nadal.

Y un tercer elemento que me gustaría destacar. No entiendo como la pista central de Roland Garros no se apropia de Nadal, no lo hace suyo. Es su rey. El hombre que gana sin parar. Y en cambio animaron a Federer, cosa que lleva a Nadal a jugar aún mejor. Como si le motivara. Creo que debe ser de forma inconsciente. Él no lo dirá nunca, pero sucede. Pero me asombra que el público francés no tenga aún como referencia al mejor jugador con diferencia en esa pista.