Ir a contenido

EL ARTÍCULO Y LA ARTÍCULA

Lazos para todo

Lazos para todo

Juan Carlos Ortega

Gracias a los lazos que algunas personas lucen en su solapa, podemos conocer, mediante un simple vistazo, características de nuestros vecinos que antes permanecían ocultas.

En este caso, su posición política en un asunto, pero la colocación de elementos a la vista no es nueva y nos da pistas de muchas otras cosas. Toda mi vida, por ejemplo, he visto cruces colgando del cuello de algunos viandantes, y eso resulta útil si quieres tener datos sobre las creencias religiosas de los seres humanos con los que te cruzas.

El problema es que estos símbolos son limitados, y tan solo dan información sobre aspectos de los demás que, bien mirados, tampoco son tan importantes. Saber la ideología política de una señora con la que me topo en la calle, o su creencia o no en elementos sobrenaturales tiene su gracia, sí, pero hay otras características de ella que me encantaría conocer. Por ejemplo (y estoy improvisando) si es tacaña o no.

¿Acaso no define más a alguien su nivel de generosidad que su opinión sobre un referéndum? Yo, personalmente, prefiero saber mucho antes si la gente de mi entorno es tacaña que su posición sobre el 1 de octubre. Propongo, pues, que en la solapa mis vecinos lleven una cinta de un color por determinar que me informe sobre esta cuestión que para mí, palabra de honor, es capital.

¿Y su nivel de puntualidad? Otro lazo para eso, por favor. Cuando conozco a un individuo en una fiesta, quiero saber si es o no puntual. Me importa mucho más eso que su visión del ‘procés’. Le define muchísimo más como humano, créame.

Propongo
que mis
vecinos lleven, 
en la solapa,
una cinta de
un color
por determinar 
que les califique
como personas

Y podemos seguir, porque las características humanas que realmente importan son variadísimas. ¿Qué me dicen de si alguien es detallista con su pareja? ¿No les parece esa una información de inmensa importancia, mucho mayor que su creencia sobre si determinado político debe estar o no en libertad? Esa cinta, como las demás que le definen como humano, no se las debería colocar la persona que la luce, porque todos tendemos a mentir interesadamente, sino un organismo independiente que, tras estudiar el comportamiento del individuo de un modo objetivo, le enganchara en toda su ropa el lazo que mejor le definiera.

Repasemos: tenemos lazos políticos, cruces religiosas, nuevos símbolos sobre la puntualidad, tacañería y detallismo. No nos conformemos con eso y pensemos también, por ejemplo, en la paciencia. ¿A mí qué me importa si quieres la independencia? Ese dato no me ofrece garantías, ni para bien ni para mal, de tu valor como individuo. Yo lo que quiero saber es si eres una persona paciente o si pierdes los nervios a la menor oportunidad, rompiendo cosas e insultando a tus semejantes con cara de loco endiablado. Eso sí que es realmente fundamental. O si cuidas bien a tus hijos y les quieres con locura o pasas de ellos. Ponte un lazo para eso, en serio, o mejor que te lo pongan, porque seguro que me vas a mentir y me dirás que eres la mejor madre o padre de todo el universo conocido.

Pues eso, que me parecen muy bien los lazos, pero que si quieres que te conozcamos del todo, nos vas a tener que dar alguna información añadida, porque el lacito, sea del color que sea, no me dice nada de lo que eres en realidad.