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Al contrataque

Manuel Valls valora los resultados de las elecciones del 26-M.

TONI ALBIR (EFE)

Ni somos únicos, ni los peores

Xavier Sardà

Cuando creemos que este país no tiene arreglo, deberíamos pensar en el Reino Unido del 'brexit', la Francia de los 'chalecos amarillos' y madame Le Pen, la Italia de Salvini, la Hungría de Orbán...

A pesar de nuestro escepticismo proverbial y las eternas campañas electorales, hay un par de cosas a tener en cuenta. No es cierto que “cualquier tiempo pasado fue mejor”. Los mayorcitos crecimos en el espantoso régimen ideal de Vox, y hoy son cuatro friquis. Hay corruptos, pero algunos en la cárcel. En general, la nostalgia nos desarma moralmente para analizar el presente. El problema territorial no tiene nada de nuevo ni de moderno. Si acaso, sus medios mediatizados.

Valls y Errejón han demostrado que unas siglas políticas no son una trinchera en la batalla del Somme, una de las más largas y trágicas de la primera guerra mundial, y muchos españoles ya no se dejan llevar por el empecinamiento de aquellos a los que votan. Que insulten ellos.

En los momentos en los que creemos que este país no tiene arreglo, quizá deberíamos pensar en el Reino Unido del 'brexit', la Francia de los 'chalecos amarillos' y madame Le Pen, la Italia de Salvini, la Hungría de Orbán, la dislocada Bélgica, la cercana Ucrania o el recorte de derechos sociales con Trump. No es consuelo, pero al tiempo es una constatación de que no somos los únicos estupefactos ni embarullados.

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Antes tenían un poco más de jeta. Fragmento libre de 'Memorias de un cortesano de 1815', de Pérez Galdós. Hablan el cortesano y otro chanchullero:

-Conceda las dos bandoleras a cambio de la Canonjía.

-Qué pesadez de hombre. Ya me han pedido el Arzobispado de Toledo o media docena de Mitras Fragañas, pero que me deje en paz esa Canonjía de Murcia, porque la tengo prometida a un sobrino de mi cuñada.
-Pues yo se la prometí a la condesa. Se lo juré. Disponga usted de tres plazas de guardia.
-Ni de cuatro.
-A la condesa le sentará muy mal.
-Traigo entre manos la Comandancia General en la plaza de Santoña. Pero es para Doña Rafaela, que es mujer insaciable y se ha llevado ya todas las plazas fuertes y quiere también echar mano al Consejo Supremo de la Guerra. No he visto mujer que tenga más parientes. Es prima, hermana y sobrina de medio ejército.
-Y ¿para mi condesa?
-La Colecturía General de Expolios, Vacantes y Fondo Pio Beneficial. Hoy han venido tres Obispos con trescientas solicitudes de guerra o marina.
-Y de destierros, ¿cómo estamos?
-Ya le dimos catorce.
-Es que me sobra gente.

Entre tanto Fernando VII ejecutaba y encarcelaba a los liberales adeptos a la Constitución de 1812. Algo mejor si estamos. Digo yo. Dispensen mi ingenuidad. Ha sido un desliz que no se repetirá.