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El final de 'Juego de tronos'

Emilia Clarke, como Daenerys, en el último episodio de ’Juego de tronos’. 

HBO

Democratizar la ficción

Mónica Vázquez

Rompo una lanza a favor del fan traicionado, porque somos mucho más que un cero en cuentas bancarias ajenas y tenemos derecho a nuestra opinión, sobre todo cuando tenemos razón

La magia de la ficción es que te das a lo imposible. Dejas atrás la definición de realidad que has forjado durante años y te adentras en un ecosistema alienígena del que nada sabes. Farah Mendleshon, académica y escritora, llama a ese lugar «cáscaras concéntricas de convicción»: das un salto de fe y te posicionas en un punto intermedio entre el mundo real y el ficticio. Y allí es donde habita el fan: entre la ficción y la realidad, caminando de la mano del autor que ha creado esa fantasía.

Se necesitan mutuamente: sin autor no hay mundo y sin fan no hay camino. Pero, ¿qué sucede cuando el autor insiste en llevar al fan por un camino mal construido? Antes el fan solo tenía dos opciones: o se bajaba del barco o seguía hacia delante en silencio.

Pero el mundo ha cambiado y ahora el fan tiene una tercera opción: tiene una voz y puede usarla para lo que quiera. Puede alzarla cuando una cadena abandona un proyecto y conseguir que otra tome el relevo (Brooklyn Nine-Nine), puede salvar una serie de la cancelación y traerla de vuelta años después (Veronica Mars), y puede conseguir darle un final digno a una serie cancelada (Firely, Sense8, Community).

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Ahora los fans se movilizan para salvar las ficciones que aman y habitan, y lo han hecho otra vez: más de un millón y medio de personas han firmado una petición on line para que se vuelva a hacer la última temporada de Juego de tronos.

En la petición no hay odio, solo decepción y el inquebrantable amor a una historia que va más allá de los guionistas, los actores y los propios fans. David Benioff D.B. Weiss no han sabido cerrar los ocho años de ficción que nos ha regalado la obra de George R.R. Martin de la mano de HBO, y han terminado reduciendo a cenizas el hogar en la ficción de millones de personas.

El fan traicionado

Y el mundo ruge ahora en contra de los fans por no saber callarse la rabia y la indignación. Y no lo entiendo. Rompo una lanza a favor del fan traicionado, porque somos mucho más que un cero en cuentas bancarias ajenas y tenemos derecho a nuestra opinión... sobre todo cuando tenemos razón.