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ANÁLISIS

El canciller austriaco, Sebastian Kurz. 

MICHAEL GRUBER (GETTY IMAGES)

Crisis en Austria: Entre 'Uno de los nuestros' y 'Casablanca'

Ruth Ferrero-Turrión

La disolución del Gobierno de Viena tendrá un importante impacto en las europeas, que beneficiarán al canciller Kurz

Elecciones legislativas en Austria, a menos de una semana de los comicios europeos. La causa, la filtración de un sórdido video donde se ve cómo el vicecanciller Heinz Strache, del Partido Austriaco por la Libertad (FPO), negocia la compra de un medio de comunicación por parte de un oligarca ruso, durante las semanas previas a las elecciones al Parlamento austríaco de 2017. Abuso de poder, corrupción, control de los medios de comunicación. Una estampa digna de Francis Ford Coppola o Scorsese. Esta filtración ha provocado la inmediata dimisión del vicecanciller

El canciller Sebastián Kurz  ha reaccionado, como si se tratará del capitán Louis Renault en Casablanca, "¡qué escándalo! ¡aquí se juega!", al tiempo que recoge sus ganancias. Ganancias en forma de votos, que a buen seguro, recogerá Kurz tanto en la convocatoria del domingo como en las elecciones legislativas convocadas para el otoño.

El Gobierno que ahora se rompe no es el primero que se materializa entre conservadores y extrema derecha en Austria. En 1999 se rompia una tradición de ejecutivos de gran coalición entre conservadores y socialdemócratas. Entonces, la población austriaca se movilizó contra aquel gobierno y los estados miembros de la UE aplicaron sanciones. Mucho han cambiado las cosas en apenas 20 años. Una coalición gobernante con un partido abiertamente antisemita, antiinmigrante y ultranacionalista no ha merecido ninguna respuesta europea, sino que solo el juego sucio ha conseguido hacer caer al gobierno.

La situación da a priori un claro ganador, el canciller Kurz. Además,  se ha desviado la atención de las tensiones internas dentro del propio ÖVP. Desde hace meses son públicas y notorias las discrepancias entre el líder del partido y Othmar Karas, candidato al Parlamento Europeos. Karas defiende posiciones abiertamente contrarias a Kurz en relación con la política migratoria y fue de los pocos que se atrevió a criticar el rechazo austriaco a los Global Compacts sobre migración y refugio.

Liderazgo

Por otro lado, es evidente que la disolución del Gobierno va a tener un importante impacto en el resultado de las europeas del domingo. Austria cuenta con 18 escaños en el Parlamento Europeo y según las encuestas realizadas hasta el momento, habría un triple empate técnico entre el ÖVP (6), los socialistas SPÖ (5) y el FPÖ (5). Con el nuevo escenario parece bastante probable que el ÖVP recoja votos procedentes de su, hasta ahora, compañero de coalición, lo que reforzaría el liderazgo y la legitimidad del canciller dentro de su partido y también de cara a las elecciones de otoño.

Aunque en números absolutos no es significativo, lo que suceda en Austria puede tener un alto impacto en su inmediata vecindario, los países de Visegrado y los Balcanes. En función de los resultados electorales se podría confirmar la rentabilidad de la deriva nacionalpopulista del centro-derecha, lo que probablemente alentaría aún más a continuar su senda a otras fuerzas políticas.