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Editorial

Colau y la Barcelona de izquierdas

Solo la actual alcaldesa parece en posición de pactar con los otros dos partidos que encabezan las encuestas

Colau en la Verneda i la Pau el viernes, después de la entrevista.

Colau en la Verneda i la Pau el viernes, después de la entrevista. / ALBERT BERTRAN

Ada Colau como la única garantía de un gobierno progresista en Barcelona, así se presenta la alcaldesa en la entrevista con EL PERIÓDICO. La previsible necesidad de pactos poselectorales le beneficia, ya que solo ella tiende la mano tanto a ERC como al PSC, dos partidos que ya han renunciado a pactar entre ellos. El ‘procés’ ha separado de forma irreconciliable, al menos a corto plazo, a dos formaciones que gobernaron conjuntamente la ciudad y la Generalitat. Por el contrario, la posición de Colau ante el reto independentista, tan criticada por su ambigüedad, ahora es una carta a favor que le permite moverse entre formaciones con distintos criterios territoriales y proponer acuerdos a ambas.

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Avanza la campaña y todo sigue abierto. Las encuestas sitúan a Ernest Maragall y Ada Colau en pugna por la victoria. Un PSC con el viento a favor también impulsa a Jaume Collboni. Los tres candidatos cuentan con apoyos de peso. Maragall es el hombre en Barcelona de Oriol Junqueras. La prisión del líder de ERC aporta fuerza emocional a raudales. Pedro Sánchez y su apuesta clara por socialistas catalanes comprometidos con el federalismo también da aliento a Collboni.

En el caso de Colau, los apoyos no solo llegan de la ciudad. Más de 200 personas y organizaciones de todo el mundo han firmado una carta en apoyo de Barcelona en Comú. Personalidades como el alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, la expresidenta de Brasil, Dilma Roussef, o pensadores relevantes como Noam Chomsky, Naomi Klein, Judith Butler, Susan George o Saskia Sassen. Un elenco que evidencia uno de los grandes logros del mandato de Colau, su capacidad para convertir la ciudad en un referente global.

Los problemas de Barcelona son los problemas de las principales ciudades del mundo: una desigualdad creciente, una extrema derecha que amenaza la democracia y el cambio climático. Frente a estas amenazas, Colau ha apostado por una ciudad más justa, ecologista y feminista. Es evidente que su legado queda lejos de su propósito. La tarea es ingente y son muchos los intereses que están en juego, también es innegable que Barcelona en Comú llegó a la alcaldía con una falta de experiencia clamorosa. Cuatro años después, Colau opta a la reelección. Ya atesora conocimiento y quiere asegurarse los apoyos que le permitan consolidar su proyecto.