30 mar 2020

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Elecciones municipales

Ada Colau y Ernest Maragall.

LAIA GARCIA

Duelo barcelonés

Andreu Pujol Mas

Mientras que ERC ganó las elecciones de abril en Barcelona, la familia política de la alcaldesa sufrió un descenso importante. Tenemos que ver qué repercusión tiene esto en los resultados electorales

La encuesta del CIS del jueves pasado augura un duelo muy ajustado en la capital catalana entre la actual alcaldesa Colau y el candidato de ERC Ernest Maragall. La diferencia entre los dos candidatos sería de poquísimas décimas a favor del uno o de la otra en función de si las cifras han pasado por 'la cocina' o se trata de intención directa de voto. En tercer lugar, a cierta distancia, se habría situado el candidato socialista, que ha apartado a Valls del podio.

Por supuesto, intentar sacar conclusiones totalmente precisas de las encuestas es una temeridad, como igualmente sería hacerlo de los resultados después del recuento. Los factores que llevan a los votantes a escoger una opción u otra son múltiples, especialmente en los comicios municipales, que son los que afectan directamente al entorno más inmediato de los ciudadanos: unos contenedores pestilentes o las molestias causadas por un local de ocio pueden competir en igualdad de condiciones con los grandes ideales. Ahora bien, podemos especular un poco.

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Uno de los elementos a destacar es, precisamente, el tercer lugar del PSC que antes comentábamos. Como no me parece que Collboni lo esté petando especialmente, ni que la precampaña y el inicio de campaña que ha hecho su partido sea tan brillante como para trastornarlo todo, podemos suponer que el empuje del PSOE a nivel estatal tiene una influencia determinante. Esta tendencia nos puede llevar, al mismo tiempo, a hacer suposiciones en el duelo entre Colau y Maragall: mientras que ERC ganó las elecciones de abril en Barcelona, la familia política de la alcaldesa sufrió un descenso importante. Tenemos que ver qué repercusión tiene esto en los resultados electorales municipales, pero seguro que no es inocuo.

El eje izquierda-derecha y el eje nacional

En lo que se refiere al eje izquierda-derecha, se proyecta una distancia abismal: Barcelona es muy mayoritariamente de izquierdas. Los candidatos conservadores no han sido capaces de presentarse como una alternativa viable y sus discursos centrados en la falta de seguridad y en el desbarajuste del gobierno de Colau han tendido a favorecer progresivamente a otros candidatos de izquierdas con una proyección más rigurosa y a formaciones políticas con mayor cohesión interna.

Finalmente, el otro factor a tener en cuenta es el del eje nacional, que para muchos ciudadanos tiene un papel secundario en el momento de escoger un gobierno municipal, pero no para todos. Hace poco JxCat presionaba a ERC para hacer una lista conjunta, argumentando que hace falta que un candidato independentista sea el más votado en las elecciones. Paradójicamente, según las encuestas, ahora esto sería posible sin haber confeccionado una candidatura de este tipo. Curiosamente, cuando la campaña ha empezado esta primera posición ha dejado de ser un requisito indispensable para JunsxCat, pero podría ser que una parte de sus potenciales votantes haya asumido el discurso y decida practicar el voto útil.

En menos de dos de semanas veremos quién gana el duelo.