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IDEAS

El escritor José Ignacio Carnero. 

'Ama', 'mare', mamá

Jenn Díaz

Las familias humildes se parecen todas. Porque si cambias Euskadi por Cataluña y Galicia por Extremadura, la historia de José Ignacio Carnero podría ser la mía, o la de cualquier otra persona. El ascensor social es distinto, la evolución generacional, incluso el idioma particular de nuestras familias varía... pero en todo lo demás, la historia de 'Ama' es la mía, pero también es la de una sociedad: la vasca, la catalana, la española. Son las últimas décadas concentradas en unas pocas páginas publicadas por Caballo de Troya.

La figura de la madre sin romanticismos, apegada a la realidad, a la verdad de la ficción y a la conciencia de clase puede ser repetida en muchas ciudades grandes o pequeñas de la península. Mi madre, que también limpiaba casas, o mi abuela, que fue cocinera de un restaurante de polígono, se parecen a la 'ama' de José Ignacio, y a un tiempo son muy distintas entre sí, en el detalle.

Pero no es ni mi historia ni la de mi madre ni la de mi abuela, sino la de muchas mujeres que no tenían tiempo para pensar en el feminismo, o en la política, o en economía del país, porque estaban demasiado ocupadas sobreviviendo, trabajando, intentando que sus hijos tuvieran la suerte que ellas no. Y con ese sacrificio, que tiene que ver con la educación que recibieron y también con el contexto histórico que les tocó, crecimos una generación que ahora estamos entre los treinta y los cuarenta, que somos muy distintos a nuestros padres, que nos creemos mejores, que tenemos la mente más abierta, que hemos recogido con agrado la suerte que siempre hemos considerado que merecíamos, y tenemos trabajos mejores que nuestros progenitores, y nos parece que todo lo que tenemos lo tenemos por méritos propios. Y tiene que ver, como con ellas, con el contexto que nos ha tocado vivir, con una sociedad que avanza sobre los privilegios de unos cuantos y la discriminación de muchos.

En estas breves memorias conviven lo mejor de la historia personal de ama, del reconocimiento que finalmente le llega, y también lo mejor de un autorretrato que no huye de la mediocridad o la crítica. Una madre imperfecta, un hijo imperfecto. Un país imperfecto, una comunicación imperfecta. Ausencias, culpabilidad, ternura. No es, ni mucho menos, sólo una historia de duelo. 'Ama' es una novela completa, preciosa.

Temas: Libros