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LA CLAVE

Vídeo de la resolución emitida por la JEC, en respuesta a los recursos presentados por el PP y Ciudadanos contra la inclusión de Puigdemont, Comín y Ponsatí.

EFE VÍDEO

El timo de Puigdemont

Enric Hernàndez

El 'expresident' reincide en la estafa política del 21-D, pues sabe, aunque finja lo contrario, que no podrá ejercer de eurodiputado ni tendrá inmunidad aunque el Supremo tolere su candidatura

La oficina de la Generalitat que a cargo de nuestros impuestos asiste al conde de Waterloo dio el lunes la voz de alarma: el Gobierno de Canadá, “sin dar ningún motivo”, había revocado “arbitrariamente” la autorización para que Carles Puigdemont viajara a Québec. Los servicios jurídicos del Govern se pusieron a trabajar en el recurso contra tamaña afrenta... hasta que se destapó toda la verdad: que los chambelanes de Puigdemont habían sido estafados por una web –catalana, por más señas—que les cobró 62 euros por un trámite que vale 4 y que, para más inri, dejó a medias la gestión. Fin del agravio.

Con fuerte división interna, la Junta Electoral Central (JEC) ha vetado la candidatura europea de Puigdemont, declarado en rebeldía por la justicia española, con el argumento de que, al residir en el extranjero pero no haberse inscrito en el censo de expatriados, carece tanto del derecho al sufragio activo (el voto) como el pasivo (concurrir a las elecciones). Cuatro votos discrepantes defienden, por contra, que el derecho a la participación política prevalece sobre cualquier formalismo, y en idéntico sentido se ha expresado la fiscalía.  Tras la inhibición de la justicia ordinaria, será el Tribunal Supremo el que resuelva este domingo si Puigdemont puede encabezar o no la lista ‘Lliures per Europa’, sin perjuicio del criterio del Constitucional.

INSOLIDARIA HUIDA

Tiene razones el ‘expresident’ para cuestionar la imparcialidad de algunos mientros de la JEC, pero ni este acuerdo arbitrario –pendiente de subsanación—ni la recogida de firmas para que la UE sancione a España deberían distraernos de la pregunta fundamental: ¿podrá ejercer Puigdemont como eurodiputado y obtener la inmunidad sin antes acatar la Constitución en Madrid, a riesgo de ser detenido? La respuesta del Parlamento europeo es rotunda: no.

La eurocandidatura de Puigdemont no es sino otra monumental estafa, como su vana promesa de volver a Catalunya si era votado el 21-D. Todo ello, para frenar el declive electoral de Junts per Catalunya y enmascarar los efectos de su insolidaria huida: el abandono a su suerte de quienes le acompañaron en el dislate del 1-O.