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MIRADOR

Núria de Gispert, en una imagen de archivo.

EFE

El espíritu de la época

Luis Mauri

Núria de Gispert, Pablo Casado, Quim Torra y Beatriz Talegón tienen más cosas en común de lo que pueda parecer. Sus huellas componen un fresco elocuente e inquietante sobre el ambiente social, cultural y moral de esta era

¿Qué tienen en común estos días Núria de Gispert, Pablo Casado, Quim Torra y Beatriz Talegón? Cada época dibuja su espíritu propio con pinceladas impresionistas. Son trazos tenues, a menudo de apariencia anecdótica o deslavazada, pero suelen perfilar el signo de los tiempos con mayor precisión que un docto ensayo académico.

De Gispert, Casado, Torra y Talegón, los cuatro, sus pinceladas, sus huellas, componen un fresco elocuente sobre el espíritu de esta época. Una sociedad malherida por la quiebra del contrato social, desballestada por la desigualdad, conmocionada por el estrés nacionalista, encogida por el temor y la desesperanza, tentada por los vendedores de crecepelo milagroso. El espíritu de la época. Los alemanes lo expresan con un solo y portentoso vocablo. Zeitgeist: ambiente social, cultural, moral incluso, de una era.

Primera pincelada. Pintores: De Gispert y Torra. Los reiterados exabruptos supremacistas de De Gispert son destellos escalofriantes del momento. Cuando no ocupa su tiempo y su intelecto en dictar en las redes el destierro de catalanes antiindependentistas, los apiña en la caja de un camión de transporte de ganado porcino. Con todo, la auténtica gravedad de la cuestión no son los alivios tuiteros de una expresidenta del Parlament retirada de la política activa. Lo que causa estupor y espanto es que el Gobierno catalán y de forma expresa su presidente, Torra, consideren merecedora de una condecoración institucional a cualquier  persona que se exprese públicamente en los términos en que lo hace De Gispert.

Segunda pincelada. Pintor: Casado. El todavía líder del PP fue el campeón indiscutible en el concurso de falsedades pronunciadas por los candidatos en la reciente campaña electoral. Conquistar el podio de las fake news debe de imprimir carácter. En cualquier otro lugar, un hundimiento electoral como el sufrido por el PP de Casado se habría saldado con el cese del líder. Aquí, no. Aquí, el timonel de la deriva derechista del partido y artífice del desplome se proclama ahora guía de un incierto giro al centro. Ayer le ofrecía ministerios a Vox, hoy descubre horrorizado que Vox es la extrema derecha. Y lo hace sin sonrojarse. Esto más que a mentira puede sonar a mofa. Parece evidente que Casado no es la persona que dirigirá ninguna rectificación en el PP. Su liderazgo está amortizado, aunque todavía se le requiere para pasar el mal trago de las elecciones de mayo.

Tercera pincelada. Pintores: Talegón y, de nuevo, Torra. La candidatura europea de JxCat incluye en su tercer puesto a una joven abogada y tertuliana que desde los 30 hasta sus actuales 35 años ha vestido más chaquetas políticas que palos tiene el flamencoTalegón se ha vestido con los colores del centro izquierda, de la izquierda radical, del nacionalismo español de derechas, del centro liberal, del independentismo catalán de centro izquierda y, en esta última y reciente mutación, del independentismo catalán de derechas. Hace cuatro días, Torra celebraba el pase de Talegón a JxCat agradeciéndole su "insobornable compromiso". Este es el espíritu de la época.