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Al contrataque

Dos tertulias excitadas

JOSE LUIS ROCA

Dos tertulias excitadas

Antonio Franco

No me gustaron los debates, pero me pareció que Pedro Sánchez y Pablo Iglesias miraban por lo menos hacia adelante proponiendo algo más que seguirnos peleando

No me gustaron nada los debates de los cabezas de lista por Madrid. Fueron como dos tertulias excitadas de 'reality' en las que se explicaron pocas cosas y se mintió mucho.  Representaron mal a las entretelas de nuestro país real, que está muy harto de estridencias y quería aclararse sobre lo que pasa y sobre lo que razonablemente podemos hacer. En algunos momentos varios de los candidatos gritaban al mismo tiempo y no oíamos más que ruido; en otros se limitaban a enunciar recetas de manuales antiguos.

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Mas allá del rifirrafe entre las dos derechas dispuestas a convivir con los neofranquistas mientras niegan a los demás que lo hagan con quienes simplemente piensan diferente a ella, me pareció que Pedro Sánchez y Pablo Iglesias miraban por lo menos hacia adelante proponiendo algo más que seguirnos peleando con los palos de las banderas. Pero lo de Albert Rivera haciendo de crispado Kiko Matamoros nos advirtió de que si en Ucrania ha ganado las elecciones un cómico aquí opta a hacerlo una especie de tertuliano tremendista que por táctica es capaz de romper con la propia imagen que había tejido en torno a una actitud de cambio más o menos razonable. Mezclando temas diferentes y hablando de todo al mismo tiempo, acusando sin pruebas, despreciando a los demás, desbordó a los moderadores. Predicó que contra Pedro Sánchez vale todo olvidando que vivimos en un país en el que eso sobre todo ha llenado cunetas. No tengo ninguna predilección por Casado pero por lo menos le encontré en su sitio; en cambio me inspiró miedo pensar en el excitado Rivera teniendo que tomar decisiones sutiles o resolviendo conflictos delicados.

Como debates fueron pobres. Afortunadamente, antes de que levantasen el telón los españoles ya sabíamos bastante de que va esto de la derecha y la izquierda, del ordeno o coordino, o de que se abracen a la Constitución quienes siempre han incumplido toda su vertiente de tolerancia, libertades y derechos sociales. Al ver en la pequeña pantalla a gente que al acabar los dos espectáculos ponía tanta cara de estar contenta de haberse conocido a ella misma no sé la que pondría la otra gente que sufre necesidades apremiantes y no le hacen puto caso.

¿Estamos atrapados en un mal bucle? Sí, pero podemos salirnos. Este país es fuerte, ha sobrevivido al pusilánime Rajoy y le dedica a Quim Torra chistes de menosprecio tan afilados como los que hacía sobre Franco. Yo iré a votar. Si el domingo saliera hacia los altos cargos gente que intentase mandar sin cuchillo y buscando concordia se nos arreglarán bastantes cosas. Nos han robado mucho, nos han decepcionado, se ha construido mucha tertulia y poco debate, se educa poco para la convivencia en la diversidad... Pero aún estamos de pie. Y tampoco hemos de pensar que estamos condenados para siempre a soportar a Kikos Matamoros con más ganitas de lucir que de trabajar.