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La lucha por la igualdad

La amenaza de la ultraderecha para las mujeres

MONRA

La amenaza de la ultraderecha para las mujeres

Ana Bernal-Triviño

La Agenda Europa nació en el 2013 con el fin de crear un 'think tank' cristiano que favorezca estrategias del movimiento provida

Los machistas no se esconden, la reacción patriarcal se legitima en los discursos de los partidos y hay quienes piensan que la igualdad está conseguida para, así, rechazar cualquier denuncia. En cambio, la amenaza para las mujeres existe en dos frentes evidentes: la ultraderecha y la mercantilización de nuestros cuerpos.

Sabemos que la Iglesia, a pesar de las divergencias internas, no ha sido aliada de los derechos de las mujeres. Podemos empezar por recordar memorables frases de obispos y arzobispos como... “si una mujer aborta da a los varones la licencia absoluta de abusar de su cuerpo”, que “el derecho al aborto era ‘como los trenes de Auschwitz'”, que “el feminismo radical tiene al demonio en sus propias filas”, o  vincular los asesinatos machistas con la falta de “verdadero matrimonio”. Todo eso es semilla, pero es la parte más pequeña de algo mayor y más definido.

'La ley natural'

En el 2018 me llegó un documento del Foro Parlamentario Europeo sobre Población y Desarrollo (EPF). Su título era 'Restoring the natural order' (Restaurando el orden natural). Hablaba de un grupo llamado Agenda Europa. En el 2013 empezaron sus reuniones -prácticamente secretas- entre EEUU y Europa para trazar una agenda de políticas que restauren “la ley natural”, es decir, que la única unión posible entre dos personas es la de hombre y mujer con el fin de procrear. Desean revocar leyes sobre derechos sexuales y reproductivos, y eso pasa por atacar derechos humanos de las mujeres como el aborto pero, también, contra el divorcio o la anticoncepción. Y desplegar, además, una política anti-LGTBI. Su fin es crear un 'think tank' de inspiración cristiana que favorezca estrategias del movimiento provida en Europa.

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Sabemos que los provida, en verdad, son antielección y promuerte. Nunca mencionan que una mujer pueda morir en un aborto inseguro, o no prevén medidas cuando un menor vive pobreza infantil. El documento recoge que, para este grupo, la 'ley natural' se ha visto afectada por "una revolución cultural" donde “el acto sexual se disoció de su propósito principal, la procreación”. En el texto se encuentran ‘perlas’ como que la descendencia en una pareja es una “prioridad política", o que “extender el concepto de familia ⦗a matrimonios homosexuales⦘ es la forma más eficiente de abolirla".

El matrimonio solo es admitido por su "propósito procreativo", los anticonceptivos son “inmorales”, el divorcio se puede considerar “una violación del derecho al matrimonio" y el aborto debe ser prohibido y estar “sujeto a sanciones, incluso penales”. Sobre los derechos LGBTI, piden referirse a ello como “sodomía”. Y es que -lo reconocen- insisten en cambiar y contaminar el lenguaje para manipular la realidad.

Sabemos que los provida son, en realidad, promuerte porque nunca mencionan que una mujer pueda morir en un aborto inseguro

El blog de Agenda Europa dejó de actualizarse desde que se denunció este informe, pero la EPF me confirma que su actividad sigue. Cómo no, todo este ideario tiene que difundirse con asociaciones. El informe menciona a Ordo Iuris (Polonia), La Manif Pour Tous (Francia), In the Name of the Family (Croatia) o… Hazte Oír (España), aunque esto no nos pilla por sorpresa tras sus autobuses tránsfobos y misóginos. Hasta la llegada de Sánchez al Gobierno no se retiró que Hazte Oír fuese de “utilidad pública” porque, antes, el PP así la consideraba. Y el líder de Vox, Santiago Abascal, fue galardonado en el 2012 con un premio de Hazte Oír por su defensa de la “libertad y la patria”.

El cuento de la libre elección

La ONU denunció el ataque actual contra los derechos de las mujeres y contra eso que llaman “ideología de género”. Pero a esto sumemos la amenaza más sigilosa. Cómo el capitalismo (el del espíritu de Milton Friedman donde todo vale), a través del cuento de la libre elección, quiere mercantilizar y explotar la sexualidad y reproducción de las mujeres con la prostitución y los vientres de alquiler, a pesar de que numerosas instituciones y comités de ética se pronunciaron en contra. De esta manera, quieren que ante la falta de empleo o la precariedad, digamos a nuestras hijas que siempre tienen la alternativa de ser prostitutas o incubadoras para otros.

Nuestros derechos están entre la espada y la pared, entre el capital y la ultraderecha, y cuenta con cómplices denominadas feministas. Ya lo decía Simone de Beauvoir: “Basta una crisis política, económica o religiosa para que los derechos de las mujeres sean cuestionados. Esos derechos nunca están adquiridos de una vez por todas. Tendréis que estar vigilantes durante toda vuestra vida”. Ahora es el momento, de nuevo, de estar a la altura. Las urnas nos esperan.