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análisis

Zelenski celebra su victoria electoral.

EFE / TATYANA ZENKOVICH

Nueva temporada en Ucrania

Rafael Vilasanjuan

El fracaso de la clase política que heredó la revuelta de la plaza de Maidán y en concreto del presidente Poroshenko ha derivado en una democracia no funcional y abre el camino a un nuevo populismo

Los votos han confirmado el cambio que se venía intuyendo en el mapa de un país europeo que está en guerra. El fracaso de la clase política que heredó la revuelta de la plaza de Maidán y en concreto del Presidente Petró Poroshenko ha derivado en una democracia no funcional y abre el camino a un nuevo populismo sustentado en el protagonista de una serie cómica de televisión que acapara audiencias. Volodímir Zelenski, es el profesor frustrado por los políticos que en la serie se ve impulsado a la presidencia. Durante tres temporadas “Sirviente del Pueblo” ha reproducido las frustraciones de tantos ucranianos que han visto como la corrupción y la guerra han hundido las expectativas de modernizar el país. Superados por un sistema político que no funciona, los ucranianos han apostado por el relato televisivo y han entregado las llaves de palacio presidencial de Kiev al protagonista de la serie, para que empiece una nueva temporada.

Sabemos poco de Zelenski. Sin experiencia política, él mismo reconoce que no es el resultado de un proyecto definido, sino la consecuencia de los errores de Poroshenko y su cúpula política, que elegidos para gestionar la revolución pro-europea y cambiar el sistema, han sido sobrepasados por los acontecimientos, la corrupción y la falta de respuesta a una población divida entre quienes siguen pensando que Ucrania debe acercarse a Europa y quienes consideran que el futuro pasa por una buena relación con Rusia. Ni siquiera el intento del Gobierno de Poroshenko de vincular la sombra de Putin al candidato Zelenski ha  funcionado. Ucrania no quería un perdedor y aunque nadie sabe qué puede ocurrir ahora que llega un cómico al poder, lo cierto es que muchos piensan que nada puede ser peor.

De ficción a la realidad

Zelinski llega sin ataduras ni compromisos, pero también prácticamente sin programa. Fuera de sus fronteras es un perfecto desconocido. Hasta ahora solo el presidente francés Emmanuel Macron le ha recibido, es probable que al resto de colegas europeos incluso les haya costado encontrar el número del móvil para felicitarle por su victoria. En su país en cambio todos conocen al cómico, pero muy pocos saben cuánto cambiará de la ficción a la realidad. Tras una campaña que ha dejado atrás todas las convenciones para dirimirse exclusivamente en las redes y en una debate final entre los dos candidatos en un estadio olímpico -el de Kiev-, repleto de fans, el perfil político del nuevo presidente se ha construido en torno a videos subidos a Instagram y gags cómicos virales, que han cautivado el voto del descontento.

A diferencia del resto de populismos emergentes, Zelenski llega sin mas promesas que las que dibujan un país dinámico y con futuro. Abre así una nueva etapa donde no sabemos si seguirá reproduciendo los mismos gags que le han llevado al poder o si la cuarta entrega de la serie que tan famoso le ha hecho, además de trasladarle desde la pantalla a la realidad, abrirá una nueva temporada mas próspera en Ucrania.

Temas: Ucrania