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Aplazamientos

Las obras de la estación de la Sagrera, recientemente retomadas tras un parón de años, el pasado 26 de marzo, con algunos trabajadores. 

MAITE CRUZ

Las obras eternas

Jordi Mercader

El 2026 deberían acabarse la Sagrada Família y la Línea 9. Pero no confiemos mucho en ese año

La falta de presupuesto supondrá un nuevo retraso para la Línea 9 del Metro, al no poder recibir la Generalitat el crédito disponible en el BEI. La línea más larga del mundo, una infraestructura estratégica para Barcelona y el área metropolitana, aprobada por Pujol en las postrimerías de su reinado, a modo de herencia envenenada para el Gobierno de izquierdas por falta de financiación, no se acabará hasta dentro de siete años. Una confabulación de la crisis económica mundial y de la crisis política local.

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El 2026 apunta alto, incluso la Sagrada Família tiene previsto acabarse en tal año. El dinero del turismo y el aval del Papa le han dado un empujón definitivo al templo imaginado por Gaudí. La Línea 9, al ser un artificio terrenal, podría no tener tanta suerte. El señor Hoffman y su MWC ya tienen su parada, al igual que el aeropuerto. La Sagrera es otro de los proyectos de nunca acabar; fue la guinda urbanística para Barcelona de una operación que tenía por prioridad el enlace del AVE de Madrid hasta París. El tren pasó por su túnel, la Sagrada Família no tambaleó, pero la nueva estación central, el área inmobiliaria y el parque compiten en pasividad con la Línea 9, con parada aquí, claro.

El 2026 podría confundirse con el 1992, pero no son lo mismo. Las obras del 92 formaban parte de un compromiso del ayuntamiento ante el universo olímpico y se cumplió a rajatabla. La Sagrera y lo que queda de la L9 (la parte central, precisamente) son promesas para la gente de casa, muy entrenadas para asumir incomodidades y desengaños derivados de la falta de presupuestos e inversiones, siempre que el culpable resida en Madrid. Hay que desconfiar del 2026, porque está escrito que todo se va a arreglar el 2029. Alexandre Deulofeu fijó la implosión de España para esta fecha. Estando tan cerca la independencia, tampoco hay que desesperar. Mucho antes, para este junio, se podrá leer la biografía del eterno profeta ampurdanés, 'L’home que no llegia els diaris'. Un consuelo eterno.