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Pantallas

’PEAKY BLINDERS’. Cillian Murphy, el jefe.

Ficción y realidad

Mikel Lejarza

En el 2015 se produjeron en España 38 series; un año después 40; 45 en el 2017 y  58 el 2018. Se prevén 72 en la próxima década. Y es solo el principio. Las series acaparan el mayor consumo audiovisual y hay margen de crecimiento, puesto que son las plataformas ‘on line’ quienes actúan como motor del fenómeno. Y estas -con Apple, Comcast, Disney o Warner- van a incrementar el número de jugadores que sumar a Netflix o Amazon, lo que acelerará la demanda de producto original. Si alguien creyó que internet mataría a Hollywood, se equivocó; la ‘factoría’ tiene más demanda que nunca y a su actividad se ha sumado medio planeta deseando participar en la nueva fiebre del oro.

Recientemente, Steven Knight, creador de ‘Peaky Blinders’, anunció que está planeando crear un estudio para cine y televisión en las West Midlands con la participación de inversores, ayuntamientos de la zona y algunas de las principales productoras británicas. Si alguien hubiese pronosticado hace un lustro que se iban a construir estudios en Birmingham, le hubiesen tomado por loco, pero ya ven. El origen de ello estriba en que cada vez se necesitan más platós para rodar y el Reino Unido ofrece créditos fiscales, excelentes infraestructuras, una sólida escuela actoral y técnicos extraordinarios. Algo similar está ocurriendo entre nosotros, donde a todos esos elementos se añade un elemento del que carecen en las islas del ‘brexit’: aquí hay muchísimas más horas de sol y una variedad de paisajes mayor que la que ofrece la siempre verde y nublada Britania.

En el 2015 se produjeron en España 38 series; se prevén 72 en la próxima década

Por lo que las expectativas de crecimiento se disparan. Según un informe recientemente presentado de la mano del Grupo Secuoya por PwC¿s Media, la producción de contenido audiovisual podría generar 18.443 puestos de trabajo en los próximos años solo para series de ficción. Se necesitarán guionistas, actores, técnicos de todo tipo, productores y empresas. Sin duda alguna, la ola es grande y quien la coja va a llegar muy lejos en un sector siempre volátil, pero también dinámico y lleno de oportunidades.

Jeff Somer: "La audiencia de Netflix se multiplica, pero también su deuda"

Los riesgos vienen de una legislación que siempre llega más tarde que la realidad y de la  competencia que otros países van a ofrecer. Turquía, por ejemplo, el país que más ficción exporta al mundo, ofrecen tanta luz como nosotros a menor costo. Pero el mayor riesgo estriba en lograr la rentabilidad. Cualquier productor conoce que la primera temporada de una serie nunca genera beneficios porque en ellos hay que amortizar la creación de los guiones, decorados e infraestructuras necesarias. Los beneficios llegan cuando la serie, si tiene éxito, se renueva por más temporadas. Esta realidad choca con la tendencia actual dirigida a crear series cortas; de pocas temporadas y que dada la necesidad de ofrecer novedades constantes, se renuevan con dificultad. Esto dificulta a muchas de ellas el ser rentables. Estamos viviendo un ‘boom’, pero tras él habrá que redimensionarlo todo tal y como  el mercado lo establezca.

En octubre pasado, ‘The New York Times’ titulaba un artículo de Jeff Sommer "La audiencia de Netflix se multiplica, pero también su deuda". La CNN añadió: “Esto no puede durar siempre”. Quién sabe, siempre hay una primera vez, y este sector siempre ha preferido la ficción a la realidad.

Temas: Series