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análisis

Retrato de la familia de Cristiano Ronaldo en la piscina.

Cristiano tiene un Messi en casa

Iosu de la Torre

Jordi Cruyff avisa que «ser igual que papá es imposible» cuando le preguntan por las maneras del hijo de Cristiano

Andan revueltos los yonquis de las redes después de que Cristiano Ronaldo colgase un minivídeo para celebrar lo bien que chuta el balón de reglamento Mateo, uno de sus bebés subrogados. Encantado de tener un Messi en casa. Los fanáticos deliran ante una estrella en ciernes, de apenas 2 añitos, mientras hay quien repara en que mientras el futbolista de la Juve pelotea con el niño su hermana melliza, Eva, no es invitada al rondo, pese a que les reclama atención, y acaba jugando con una escoba y un recogedor de juguete.


El peso del apellido casi siempre ha sido una losa para los hijos de las estrellas. Pobre Mateo dos Santos, la que le espera. Qué mejor testimonio que el de Jordi Cruyff. El hijo del 'profeta del gol' decía este martes en una entrevista en 'La Gazzetta dello Sport': "Aprendí a no escuchar las voces de quienes me querían igual a papá: es imposible. El hijo de Cristiano deberá pensar en divertirse, no hacer caso a los que le digan que hará la misma gigantesca carrera. Estoy seguro de que, como yo, tendrá la libertad de encontrarse a sí mismo".

La cantinela debió oírla Jordi tantas veces siendo un chaval y debió ahuyentarla de acuerdo a las lecciones paternas. Rescato de la hemeroteca una declaración de papá Johan en una entrevista con este diario en el verano de 1987, poco antes de que revertiera el curso histórico del Barça. "Mi hijo Jordi es demasiado joven para que ya se hable que puede ser mi sucesor. Ahora juega en el juvenil del Ajax, y quiero que siga jugando sin condicionarlo. Ante todo es mi hijo, no el hijo del Cruyff futbolista". Jordi Cruyff predica la filosofía futbolística de su progenitor en las puertas de la eliminatoria de Champions Ajax-Juventus. Ese cruyffismo siempre activo en el adn del club de Amsterdam y que se ha avivado con el enorme talento de la actual generación. De Jong, De Ligt no son hijos de Cruyff, pero sí descendientes de su fútbol moderno. 

Alguien debiera hacerle llegar el mensaje de Jordi Cruyff Cristiano Ronaldo para que proteja al pequeño Mateo de los elogios y las comparaciones. El portugués también debe domesticar las dosis de testosterona escuchando a Juan Mata, burgalés del Manchester United e impulsor del movimiento que invita a los futbolistas a donar el 1% de su sueldo para ayudar a los más desfavorecidos y que cuando le preguntan por el mundo del fútbol insiste en hablar de los jugadores y las jugadoras. Los niños y las niñas. Mateo y Eva dos Santos.

Esta noche el Barça de Valverde (que también es hijo o nieto de del 'holandés volador') tiene una gran cita en Old Trafford. Luis Suárez dedicará la victoria, como siempre que marca un gol, a su mujer e hijos Delfina, Benjamín y Lautaro besándose los nudillos de la mano derecha. El segundo, por cierto, apunta a las maneras del padre. Basta con espiarlo en los vídeos que cuelga el mejor socio de Messi en Instagram. O mejor, no. No vaya a ser que a alguien se le ocurra augurar un gran futuro al heredero y se vuelva a liar porque no sabemos si a la niña la invitan a afinar el toque con el balón. Dejemos a los niños en paz. Y que los padres resuelvan esta noche el duelo contra Pogba, Rashford y Lukaku.